
26 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. Miles de católicos pertenecientes a la diócesis de San Cristóbal se reunieron para celebrar el aniversario luctuoso de Samuel Ruiz, una figura emblemática conocida cariñosamente como «jTatic». Los fieles, provenientes en su mayoría de comunidades indígenas, caminaron por las principales vías de la ciudad para honrar la memoria de quien fuera un defensor incansable de los derechos de los pueblos originarios. Durante la jornada, los asistentes enfatizaron que la lucha por la tierra y el territorio sigue vigente, denunciando que los megaproyectos actuales solo buscan el despojo de los recursos naturales para favorecer intereses económicos externos.
La movilización, que reunió a más de 10 mil personas según los organizadores, partió desde dos puntos distintos de San Cristóbal para converger en el centro histórico. El evento del fallecimiento de Samuel Ruiz sirvió como plataforma para exigir justicia por crímenes recientes, especialmente el del sacerdote Marcelo Pérez Pérez, ocurrido en octubre de 2024. Los manifestantes criticaron que, a pesar del tiempo transcurrido, no se ha investigado a los autores intelectuales de dicho asesinato, permitiendo que la impunidad prevalezca en la región y genere un clima de desconfianza hacia las instituciones.
Demandas de seguridad y fin a la narcopolítica
Durante la misa oficiada por el obispo Rodrigo Aguilar Martínez, el ambiente se llenó de consignas que pedían un alto total al crimen organizado y a la violencia que azota al estado de Chiapas. En este homenaje luctuoso de Samuel Ruiz, el grupo denominado «Pueblo Creyente» leyó un comunicado denunciando cómo los cárteles han tomado control de diversos municipios. Señalaron que los habitantes sufren diariamente de enfrentamientos armados, desapariciones y el cobro de piso, situaciones que obligan a muchas familias al desplazamiento forzado para salvar sus vidas.
El documento leído ante la multitud también resaltó que la violencia ocurre, en muchos casos, bajo la simulación o colusión de autoridades de distintos niveles de gobierno. Según los denunciantes, esta falta de acción permite un reordenamiento territorial que beneficia el saqueo de los recursos naturales por parte de grupos de poder global. La comunidad expresó que el miedo ha silenciado a muchos pueblos, pero que ellos seguirán trabajando con «voz profética» para visibilizar estas injusticias que afectan no solo a Chiapas, sino a toda América Latina.
Críticas sociales y solidaridad internacional
Además de los temas de seguridad, la conmemoración por el aniversario de Samuel Ruiz incluyó fuertes reclamos sobre la situación económica de los campesinos y trabajadores. Los asistentes denunciaron los bajos precios de los granos básicos y las altas tarifas eléctricas en un estado que es gran productor de energía. También criticaron el consumo excesivo de agua por parte de grandes empresas, lo que deja a las comunidades locales sin acceso al líquido vital, calificando estas prácticas como actos de corrupción que deben terminar de inmediato.
Finalmente, el movimiento extendió su mensaje de solidaridad hacia otros pueblos que sufren conflictos internacionales, mencionando específicamente las situaciones en Palestina y Venezuela. Manifestaron que no confían en la intervención de organismos internacionales, a los cuales consideran agotados en su función mediadora. Al terminar el acto frente a la catedral, recalcaron que la paz solo llegará mediante la justicia verdadera y el respeto a la autodeterminación de los pueblos, manteniendo vivo el legado de dignidad que dejó el obispo Samuel Ruiz.






