
26 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. El Frente Anti Gentrificación, junto a diversos colectivos sociales, llevó a cabo la «Primera Caravana Mundialista» para mostrar su rechazo a las políticas de limpieza urbana actuales. La movilización surgió como una muestra de solidaridad hacia los comerciantes que trabajan en los pasos a desnivel de la calzada de Tlalpan. Según los manifestantes, existe un riesgo inminente de desalojo para estos trabajadores debido a las remodelaciones de la ciudad, un fenómeno que los activistas han decidido bautizar como el «Mundial del despojo» para visibilizar la problemática.
La actividad comenzó cerca de las 11:30 de la mañana con una rodada ciclista que agrupó a unas 50 personas. El recorrido inició en la calzada de Tlalpan, a la altura de la colonia Santa Úrsula Coapa, y avanzó por esta importante vía hasta llegar a un paso a desnivel cercano a la estación del Metro Xola. Durante el trayecto, los participantes lanzaron consignas en contra del «Mundial del despojo», señalando que el desarrollo urbano de la capital no debe pasar por encima de la economía de las clases trabajadoras.
Protestas de comerciantes en los pasos a desnivel
Al llegar al punto final, los inconformes desplegaron mantas y cartulinas con mensajes que exigían derechos para las personas por encima del capital financiero. Al grito de “trabajo sí, despojo no”, los comerciantes y activistas colocaron pancartas donde se leía nuevamente el término «Mundial del despojo». Para los locatarios, estos espacios debajo de los puentes no son solo puntos de venta, sino sitios históricos de trabajo que les permiten llevar el sustento diario a sus hogares en medio de una economía cada vez más cara.
Mille Ríos, quien forma parte del Frente Anti Gentrificación, aclaró que la caravana se organizó porque los propios comerciantes buscaron ayuda externa para no ser retirados de sus puestos. Al parecer, la presión de las autoridades ha aumentado recientemente, lo que motivó a los colectivos a realizar esta acción pública. La intención principal es evitar que el «Mundial del despojo» avance sin que la sociedad se entere de que muchas familias podrían perder sus empleos bajo el pretexto de mejorar la imagen urbana de la Ciudad de México.
Familias en riesgo por las intervenciones urbanas
Los trabajadores de la zona informaron que actualmente hay más de 30 espacios que están siendo intervenidos o vigilados por las autoridades locales. Recalcaron que de cada local pequeño dependen hasta dos familias completas, por lo que un desalojo tendría un efecto en cadena muy grave para la comunidad. El miedo a perderlo todo es lo que ha unido a los ciclistas y vendedores en esta lucha contra el «Mundial del despojo», buscando entablar un diálogo que les permita conservar sus lugares de trabajo.
La jornada concluyó de manera pacífica, pero con la advertencia de que las movilizaciones continuarán si no se garantizan los derechos laborales de los afectados. Los organizadores recordaron que la gentrificación desplaza a los habitantes originales y a los pequeños comercios para dar paso a negocios más grandes y costosos. Por ello, insistieron en que seguirán denunciando cualquier intento de aplicar el «Mundial del despojo» en otras zonas de la ciudad que también estén bajo la misma amenaza de desalojo por grandes eventos deportivos.






