
23 de Enero del 2026.- La presidenta municipal de Ecatepec, Azucena Cisneros Coss, encabezó un acto de gran relevancia institucional al ofrecer una disculpa pública y oficial a los familiares de un ciudadano que perdió la vida en el año 2020. Este evento responde a una recomendación emitida por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, debido a que el hombre falleció tras ser víctima de un uso excesivo de la fuerza por parte de elementos de la corporación local. Con este gesto, el actual ayuntamiento busca reconocer los errores del pasado y comenzar un proceso de sanación para las víctimas indirectas.
El acto contó con la presencia de la esposa e hija de la víctima, quienes escucharon el mensaje de la alcaldesa como parte de una disculpa pública y necesaria que se había postergado por varios años. Las autoridades actuales aceptaron plenamente la responsabilidad institucional por los daños causados a la dignidad e integridad de la familia afectada. Aunque se reconoció que ninguna palabra puede devolver la vida al ciudadano, se enfatizó que este reconocimiento es un paso fundamental para alcanzar la justicia y cerrar un capítulo de impunidad en el municipio.
Antecedentes de la agresión y falta de respuesta
Los hechos ocurrieron el 17 de enero de 2020, durante la gestión municipal anterior, cuando la policía detuvo a un grupo de jóvenes. El padre de una de las involucradas acudió a las instalaciones de la Oficialía Conciliadora en Las Américas para brindar apoyo, pero al cuestionar el actuar de los agentes, fue golpeado brutalmente. Lamentablemente, el hombre murió a causa de las lesiones sufridas durante la agresión, lo que generó la intervención de los organismos de derechos humanos para exigir una disculpa pública y obligatoria por parte del gobierno.
La alcaldesa Cisneros lamentó que los funcionarios que gobernaban en aquel entonces ignoraran las órdenes de las autoridades de derechos humanos. Al asumir este compromiso, destacó que su administración no será indiferente ante el dolor de las personas y que, aunque los hechos no ocurrieron en su periodo, es su deber institucional ofrecer esta disculpa pública y formal. Esta acción no es solo un protocolo, sino un compromiso para asegurar que los servidores públicos entiendan que su labor es proteger y no vulnerar a la ciudadanía.
Compromisos para evitar que el abuso se repita
Como parte de las medidas de reparación, el gobierno municipal se comprometió a brindar una capacitación profunda en derechos humanos a todos los policías de Ecatepec. La recomendación también incluye una compensación económica para la familia, sumada a la disculpa pública y sincera que se entregó de manera presencial. El objetivo principal es que ningún habitante del municipio vuelva a pasar por una situación de violencia similar, garantizando que el uso de la fuerza se aplique únicamente bajo los protocolos legales estrictos.
La esposa de la víctima aceptó el mensaje de la autoridad, aclarando que, si bien el vacío legal se ha ido llenando, el vacío emocional permanece intacto. Para ella, recibir esta disculpa pública y ciudadana representa un reconocimiento institucional de que se cometió un crimen, pero exigió que esto se traduzca en garantías de no repetición. La familia espera que la memoria de su ser querido sirva para que las fuerzas policiales de Ecatepec se transformen en una corporación más humana, empática y respetuosa de la ley.






