
23 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. Las autoridades federales han logrado un golpe contundente contra la delincuencia organizada con la captura de César Alejandro N, conocido popularmente como el «Botox». Este individuo era considerado un objetivo prioritario para el Gobierno de México debido a su liderazgo en el grupo denominado Los Blancos de Troya. Al momento de su detención, el presunto líder delictivo contaba con siete órdenes de aprehensión vigentes, relacionadas principalmente con delitos graves como extorsión agravada y homicidio calificado, lo que refleja su peligrosidad en la zona de Michoacán.
El alcance de las operaciones de este supuesto jefe criminal se extendía por diversos municipios, donde mantenía un control estricto sobre el precio y la venta del limón amarillo. Comunidades como Cenobio Moreno, la Huina y Capiri vivían bajo su dominio, afectando directamente a los productores y empacadores de la región de Tierra Caliente. Las investigaciones señalan que sus actividades incluían el secuestro y el cobro de piso, lo que eventualmente provocó una ruptura con otros grupos locales al intentar monopolizar los negocios ilícitos de la zona.
El desafío público a las autoridades federales
Antes de ser capturado, el señalado cabecilla de la banda difundió una serie de videos en internet entre el 7 y el 12 de enero de este 2026. En estas grabaciones, se dirigió directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario de seguridad Omar García Harfuch para pedir que detuvieran su búsqueda. En un hecho inusual, el sujeto admitió ser perseguido por la justicia, pero intentó desviar la atención hacia temas como la regulación del precio del limón y acusaciones contra la familia de Bernardo Bravo, la víctima del homicidio por el cual se le investiga.
En sus últimas apariciones digitales, el presunto responsable del grupo armado lanzó fuertes acusaciones contra la policía municipal, asegurando que existe una colusión entre los oficiales y los delincuentes en Michoacán. Incluso llegó a solicitar la intervención de organismos internacionales como la ONU y del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para investigar a las autoridades mexicanas. Este comportamiento mediático fue interpretado como un intento desesperado por frenar el despliegue de las fuerzas armadas que finalmente dieron con su paradero.
Capacidad bélica y control territorial
El grupo que comandaba el detenido por la autoridad federal posee un arsenal de alto impacto que incluye armas de grueso calibre, drones equipados con bombas y minas antipersonales. Estas herramientas tecnológicas eran utilizadas para crear un anillo de seguridad alrededor de sus escondites y para vigilar los límites de su territorio. La presencia de Los Blancos de Troya se ha detectado en municipios como Aguililla, Tepalcatepec y Coalcomán, donde suelen operar mediante alianzas estratégicas con otras organizaciones de mayor alcance nacional.
Finalmente, el proceso judicial contra este individuo bajo custodia es seguido de cerca por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, institución que también lo tenía bajo la mira por extorsiones relacionadas con redes de internet ilegales. Con su captura, se espera que disminuya la presión sobre los productores agrícolas que han sido víctimas constantes de sus tácticas de intimidación. Las autoridades mantienen el operativo en Michoacán para desarticular el resto de la estructura que permitía el control económico del sector limonero en la entidad.






