
La Basílica de Vitruvio fue localizada después de más de 500 años, en lo que especialistas califican como uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de las últimas décadas. El hallazgo confirma descripciones hechas hace más de dos mil años por el arquitecto romano Marco Vitruvio, cuyas ideas influyeron directamente en el pensamiento arquitectónico del Renacimiento y, en particular, en Leonardo da Vinci.
De acuerdo con los primeros estudios, las columnas del edificio miden exactamente cinco pies romanos, tal como Vitruvio lo dejó por escrito en sus tratados. Este detalle ha sorprendido a los investigadores, ya que demuestra la precisión técnica y matemática con la que se diseñaban las construcciones en la antigua Roma, reforzando la veracidad histórica de la Basílica de Vitruvio.
El edificio permaneció oculto durante siglos bajo capas de tierra y restos de otras edificaciones. Su localización fue posible gracias a trabajos arqueológicos apoyados por tecnología moderna, como estudios del subsuelo y análisis estructurales, que permitieron identificar la traza original del inmueble descrito por Vitruvio.
Para los expertos, este descubrimiento no solo recupera un espacio físico, sino que devuelve vida a una obra clave para entender la arquitectura clásica. La Basílica de Vitruvio se perfila ahora como una referencia directa para el estudio de las proporciones, la simetría y el equilibrio en la construcción antigua.
Basílica de Vitruvio y su vínculo con Leonardo da Vinci

El impacto del hallazgo va más allá de la arqueología. Los textos de Vitruvio fueron una de las principales fuentes de inspiración para Leonardo da Vinci, especialmente en su famoso Hombre de Vitruvio, donde se plasman las proporciones ideales del cuerpo humano. La confirmación física de estas medidas en la Basílica de Vitruvio refuerza el vínculo entre ciencia, arte y arquitectura.
Las proporciones exactas encontradas en las columnas demuestran que los principios vitruvianos no eran solo teoría, sino normas aplicadas con rigor. Esto ayuda a comprender por qué Da Vinci y otros artistas del Renacimiento confiaron plenamente en estos textos para desarrollar su visión del mundo y del cuerpo humano.
Además, el hallazgo permite a los investigadores analizar cómo estos principios arquitectónicos influyeron en edificios posteriores a lo largo de Europa. La Basílica de Vitruvio se convierte así en un puente entre la antigüedad clásica y el pensamiento moderno.






