
21 de Enero del 2026.- El Estado de México se ha consolidado como el referente principal en todo el país al facilitar que más menores encuentren un hogar. Según datos recientes del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (Difem), la entidad mexiquense ocupa el primer lugar en concluir con éxito estos trámites. Durante el año pasado, un total de 81 menores fueron integrados a nuevas familias, y para este 2026, se estima que existen al menos 150 niños, niñas y adolescentes que están listos y son aptos para vivir los procesos de adopción de manera legal y segura.
La directora del Difem, Karina Labastida Sotelo, explicó que el periodo para iniciar estos trámites comenzó con gran respuesta por parte de la ciudadanía. Tan solo en las primeras semanas de enero, se recibieron 30 solicitudes formales, provenientes tanto de parejas casadas como de personas solteras y en concubinato. Es notable que la mayoría de los solicitantes muestran una preferencia por adoptar niñas, aunque la institución trabaja para que todos los menores, sin importar su género, tengan las mismas oportunidades de recibir el cariño de una familia mediante los procesos de adopción.
La apertura hacia la adopción de adolescentes
Una de las noticias más destacadas de este año es el cambio en la mentalidad de los futuros padres, quienes ahora consideran a menores de hasta 17 años. Anteriormente, la mayoría de las personas buscaba únicamente bebés, pero el Difem ha ampliado las posibilidades para que los adolescentes bajo su custodia también cumplan el sueño de tener un hogar. Actualmente, ya existen parejas interesadas específicamente en jóvenes, lo que representa un avance humano muy importante dentro de los procesos de adopción que se gestionan en el estado.
Es fundamental aclarar que el DIF del Estado de México es el único organismo con la facultad legal para realizar estos movimientos. Aunque en el pasado otras instituciones de asistencia privada podían participar, las leyes cambiaron para dar mayor seguridad jurídica a los menores. De esta forma, se garantiza que el camino para los padres sea claro y transparente, permitiendo que los procesos de adopción terminen con una sentencia oficial emitida por el Poder Judicial en un tiempo razonable para el beneficio de todos.
Preparación emocional y tiempos de espera
El trámite completo se compara frecuentemente con la duración de un embarazo, ya que suele tardar entre nueve y diez meses. Este tiempo se utiliza para que los padres entreguen sus papeles, asistan a talleres obligatorios y se preparen para los retos que vienen. Los expertos señalan que los procesos de adopción no siempre son sencillos, pues muchos niños han pasado por situaciones difíciles o heridas emocionales que requieren paciencia, amor y una atención especializada por parte de sus nuevos cuidadores.






