
El sector náutico de la zona norte de Quintana Roo enfrenta un inicio de año complicado, luego de registrar al menos ocho días de puerto cerrado debido a las condiciones climatológicas adversas, situación que ha generado pérdidas estimadas de hasta 300 mil dólares diarios en toda la cadena productiva relacionada con esta actividad.
De acuerdo con representantes del sector, estas afectaciones no solo impactan directamente a las empresas que operan embarcaciones, sino también a una amplia red de servicios complementarios como el transporte terrestre de turistas, la compra de souvenirs y artículos promocionales, las propinas, la renta de embarcaciones y otros servicios turísticos, lo que reduce de manera considerable la derrama económica diaria.
Ricardo Muleiro, director de los Asociados Náuticos de Quintana Roo, explicó que los frentes fríos que han afectado gran parte del país han impedido la navegación segura, obligando a las autoridades marítimas a decretar cierres de puerto de manera recurrente. No obstante, destacó que se ha mantenido una coordinación constante con las autoridades para buscar alternativas que permitan operar de forma parcial cuando las condiciones lo permiten.
“Gracias a esta vinculación se ha logrado encontrar una salida para aquellas embarcaciones que aún son seguras para la navegación en puntos específicos. Por ejemplo, en Isla Mujeres, aunque el puerto se abre para embarcaciones mayores a 40 pies, no se autorizan los tours hacia Isla Contoy, ya que la autoridad considera que no existen condiciones seguras para esa ruta”, detalló.
Estas medidas, aunque restrictivas, han permitido que la actividad náutica no se detenga por completo durante los días de mal clima, mitigando parcialmente el impacto económico para los prestadores de servicios turísticos.
Febrero y marzo, meses complicados para el sector
En un panorama poco alentador, Jesús Escobar Padilla, representante legal de la Sociedad Cooperativa Operadora del Caribe, anticipó que los meses de febrero y marzo también serán difíciles para el sector náutico, ya que tradicionalmente se caracterizan por fuertes vientos y condiciones climatológicas que limitan la salida al mar.
Esta cooperativa, señaló, genera ingresos para alrededor de 400 familias, quienes entre el cierre del año 2025 y el arranque de 2026 han enfrentado severas complicaciones económicas. La combinación de cierres de puerto frecuentes y una afluencia turística regular ha impedido alcanzar los ingresos esperados.
“Quienes nos dedicamos a esta actividad dependemos totalmente de salir al mar para poder solventar los gastos familiares. Vienen meses malos, como bien dice el dicho: febrero loco y marzo otro poco, por los vientos”, expresó.
Ante este escenario, los prestadores de servicios náuticos confían en que tanto la mejora gradual del clima como el incremento en la llegada de turistas les permita sobre llevar la situación hasta la Semana Santa, periodo en el que se espera el primer repunte importante del turismo en el año y una recuperación parcial de las pérdidas acumuladas.
El sector reiteró la importancia de mantener una coordinación estrecha con las autoridades marítimas para equilibrar la seguridad en la navegación con la necesidad de preservar miles de empleos que dependen directamente de la actividad náutica en Quintana Roo.






