
21 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó recientemente que no existen carpetas de investigación vigentes contra Josefa González-Blanco, quien se desempeña como representante diplomática en Londres. Durante su conferencia de prensa, la mandataria explicó que tras una revisión exhaustiva en la Secretaría de Relaciones Exteriores, no se hallaron procesos legales abiertos por su desempeño en el cargo. Aunque reconoció que en el pasado se presentaron algunas denuncias, Sheinbaum subrayó que estas no resultaron conducentes para iniciar un castigo formal.
Esta declaración surge en un momento de cambios importantes para el servicio exterior mexicano, pues se planea que la representante diplomática en Londres sea relevada próximamente. El movimiento responde a la estrategia de la nueva administración, donde se ha propuesto que Alejandro Gertz Manero, anterior fiscal general, asuma la titularidad de dicha embajada. La presidenta enfatizó que la salida de González-Blanco no está ligada a faltas administrativas graves, sino a los relevos naturales que ocurren cuando se busca fortalecer la presencia de México en países estratégicos.
Acusaciones de gestión y clima laboral
A pesar del respaldo de la presidencia, diversos reportes periodísticos señalaron que la representante diplomática en Londres enfrentó múltiples quejas por parte del personal del consulado. Se habla de al menos 16 acusaciones que incluyen temas delicados como hostigamiento laboral y una gestión deficiente de los recursos asignados a la oficina. Estos señalamientos se han venido acumulando desde el año 2021, generando un ambiente de tensión entre los trabajadores locales y la dirección de la misión en el extranjero.
Incluso se dio a conocer que algunos empleados lograron obtener resoluciones a su favor por parte del Comité de Ética, pero la representante diplomática en Londres presuntamente no cumplió con las recomendaciones sugeridas. Los reportes indican que, durante este tiempo, la Cancillería mexicana no emitió una postura firme sobre el conflicto, lo que permitió que las quejas siguieran aumentando. Esta situación ha puesto bajo la lupa la relación bilateral, ya que una gestión administrativa estable es vital para mantener buenos lazos con el gobierno británico.
El futuro de la relación con el Reino Unido
Con el anuncio de que Gertz Manero llegará a ocupar el puesto, se espera que la labor de la representante diplomática en Londres concluya formalmente en las próximas semanas. La presidenta Sheinbaum reiteró que el objetivo es enviar a una figura de peso a un «país amigo» para continuar con las tareas de cooperación internacional. La transición se llevará a cabo bajo el argumento de que no hay impedimentos legales para que González-Blanco termine su ciclo de manera ordinaria, a pesar de la controversia que rodea su trato con los subordinados.
Finalmente, la jefa del Ejecutivo defendió la libertad de tomar decisiones sobre quiénes deben encabezar las oficinas en el exterior para cumplir con el proyecto de nación. Aunque la representante diplomática en Londres deja una estela de críticas por su manejo interno, para el Gobierno Federal lo más importante es que legalmente no existen carpetas judiciales que bloqueen su salida o su futuro político. La prioridad ahora se centra en preparar la llegada del nuevo embajador para refrescar el diálogo con el Reino Unido y atender los asuntos comerciales pendientes.
¿Cómo funciona el Comité de Ética en las Embajadas?
Para complementar la información de la nota, es importante saber que el Comité de Ética de la SRE tiene la función de vigilar que los diplomáticos cumplan con el Código de Ética de la Administración Pública Federal. Aunque sus resoluciones son importantes, muchas veces no son vinculantes, lo que significa que no pueden obligar a un embajador a renunciar o a pagar una multa por sí mismos. Para que una queja por hostigamiento tenga efectos legales reales, debe escalar al Órgano Interno de Control (OIC) o a la Secretaría de la Función Pública, donde sí se pueden aplicar suspensiones o inhabilitaciones oficiales, proceso que en este caso no se concretó.






