
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) anunció este lunes la ampliación de su ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, en respuesta al aumento de necesidades derivadas de los recientes conflictos y la persistente crisis económica que afecta a la población civil.
El secretario general de la ONU, António Guterres, destacó que la expansión del apoyo incluye alimentos, medicinas, agua potable y refugio temporal, buscando atender a las familias más vulnerables, incluidas mujeres, niños y ancianos, quienes enfrentan las peores consecuencias del conflicto.
OCHA informó que, además de los suministros esenciales, la ONU reforzará programas de salud y educación de emergencia, asegurando que los servicios básicos continúen funcionando pese a la crisis, y que se minimice el impacto humanitario en la población civil.
Guterres subrayó que la situación en Gaza es alarmante, con más del 50 % de los hogares enfrentando inseguridad alimentaria y acceso limitado a servicios sanitarios. La ampliación de la ayuda busca prevenir una mayor degradación de las condiciones de vida y garantizar la protección de los derechos humanos.
El titular de la ONU hizo un llamado a la cooperación internacional, invitando a los países miembros a aportar recursos financieros y logísticos que permitan mantener y ampliar las operaciones humanitarias en Gaza, evitando que la crisis se agrave y que se intensifiquen los efectos sobre la población civil.
Además, la ONU está trabajando junto a socios locales y organizaciones no gubernamentales para optimizar la distribución de la ayuda, priorizando las zonas más afectadas y asegurando que los suministros lleguen de manera rápida y segura.
La agencia humanitaria enfatizó que, aunque la ayuda ampliada es un paso crucial, la solución definitiva a la crisis de Gaza requiere negociaciones políticas y un alto el fuego duradero, recordando que la asistencia humanitaria por sí sola no puede resolver los conflictos estructurales que afectan la región.






