
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, lanzó este martes un llamado al desmantelamiento de los aranceles entre Estados Unidos y Europa, argumentando que estos gravámenes comerciales no tienen sentido entre países aliados y solo promueven divisiones innecesarias en un momento de desafíos globales compartidos.
Durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, Macron enfatizó la necesidad de priorizar esfuerzos diplomáticos y económicos en la resolución de crisis como la guerra en Ucrania, en lugar de mantener barreras comerciales que, según él, lastran el crecimiento y la cooperación entre socios estratégicos.
El mandatario francés expresó que, en un contexto geopolítico tan complejo como el actual, “no tiene sentido tener aranceles y estar divididos”, afirmación que alude directamente a las recientes amenazas de tarifas anunciadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, contra países europeos por razones políticas o estratégicas.
Macron también subrayó que la acumulación de aranceles se utiliza, en su opinión, como “instrumento de presión” que puede debilitar y subordinar a Europa frente a potencias externas, una crítica que ha resonado en el seno de la Unión Europea tras las tensiones comerciales con Washington.
El presidente francés abogó por una Europa más autónoma y soberana, capaz de defender sus intereses sin depender de decisiones unilaterales de otros países, al tiempo que destacó la importancia de un multilateralismo eficiente que promueva soluciones cooperativas frente a problemas globales.
Macron también mencionó la posibilidad de que la UE recurra al mecanismo anticoerción europeo, una herramienta que permitiría imponer represalias económicas contra socios que impongan aranceles injustificados, una medida que no se ha utilizado hasta la fecha.
La declaración de Macron se produce en medio de una escalada de tensiones con Estados Unidos, que recientemente ha amenazado con imponer aranceles a productos europeos, incluyendo vinos y champanes franceses, en un contexto de desacuerdos políticos y estratégicos que han puesto a prueba la relación transatlántica.
Analistas internacionales consideran que el llamado de Macron refleja un giro hacia una estrategia europea más firme en defensa de sus intereses comerciales y políticos, en un entorno global donde las alianzas tradicionales enfrentan desafíos significativos debido a cambios en las prioridades de las grandes potencias.






