
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una contundente advertencia comercial contra Francia al amenazar con imponer aranceles del 200 % a los vinos y champanes franceses si el presidente Emmanuel Macron no acepta sumarse a la llamada Junta de Paz para Gaza, una iniciativa diplomática promovida por la Casa Blanca para abordar el conflicto en Oriente Medio.
Trump aseguró en declaraciones a la prensa que la medida arancelaria sería un instrumento de presión para lograr la adhesión de París a su propuesta. “Pondré aranceles del 200 % a sus vinos y champanes y se unirá, pero no tiene que hacerlo”, afirmó, subrayando además que Macron “estará fuera del cargo en unos meses”.
La amenaza se produce luego de que fuentes cercanas al gobierno francés indicaran que Macron podría declinar la invitación de Trump para formar parte de la Junta de Paz, un organismo internacional diseñado para supervisar el alto el fuego entre Israel y Hamás y, posteriormente, ampliar su mandato para mediar en otros conflictos globales.
En reacción a las declaraciones del mandatario estadounidense, representantes del Elíseo calificaron las advertencias arancelarias como “inaceptables e ineficaces”, señalando que presionar a otra nación mediante amenazas comerciales para influir en su política exterior va en contra de las normas diplomáticas y del respeto mutuo entre aliados.
El impacto económico de una medida de este tipo podría ser significativo. Francia es uno de los principales exportadores de vino y champán hacia Estados Unidos, y un arancel del 200 % elevaría drásticamente los costos para importadores y consumidores, al tiempo que generaría tensiones en la industria vitivinícola europea.
La Unión Europea ya ha insinuado que podría responder con contramedidas comerciales si Washington implementa nuevas tarifas, impulsando así el temor a una escalada de una guerra arancelaria transatlántica que afectaría no solo al sector del vino, sino también a sectores más amplios de la economía bilateral.
El episodio se da en un momento de crecientes tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y sus aliados europeos, donde las diferencias sobre estrategias de paz en Gaza y otros temas globales han puesto a prueba la cohesión del bloque occidental. Macron, por su parte, ha defendido la importancia de preservar el papel de organismos multilaterales como las Naciones Unidas en la búsqueda de soluciones diplomáticas.






