
Las autoridades sanitarias confirmaron que el sarampión ya está presente en las 32 entidades federativas de México, una situación que marca un punto crítico en la evolución del brote y enciende las alertas del sistema nacional de salud ante el riesgo de una mayor propagación.
De acuerdo con los reportes oficiales, la enfermedad —considerada una de las más contagiosas del mundo— ha logrado una cobertura territorial total, luego de que el último estado sin casos confirmados notificara contagios recientes. El avance del virus refleja fallas acumuladas en la cobertura de vacunación y en la detección oportuna de casos.
Las autoridades de salud detallaron que el brote afecta a cientos de municipios y ha impactado principalmente a niños, adolescentes y adultos jóvenes que no cuentan con esquemas completos de inmunización. Hospitales y centros de salud han reforzado sus protocolos ante el aumento de consultas relacionadas con fiebre, erupciones cutáneas y complicaciones respiratorias.
Especialistas advierten que la propagación del sarampión ocurre pese a las campañas intensivas de vacunación desplegadas en los últimos meses. Subrayan que para frenar la transmisión se requiere una cobertura superior al 95 %, umbral que no se ha alcanzado de manera uniforme en todo el país.
El escenario ha reavivado la preocupación de organismos nacionales e internacionales, ya que México corre el riesgo de perder el estatus de país libre de sarampión, reconocimiento otorgado tras años de control epidemiológico y que ahora se ve amenazado por la reaparición sostenida del virus.
Autoridades federales han llamado a la población a verificar y completar esquemas de vacunación, especialmente en menores de edad, y a acudir de inmediato a los servicios médicos ante cualquier síntoma. También se han reforzado las acciones de vigilancia epidemiológica y cercos sanitarios en las zonas con mayor incidencia.
Expertos en salud pública señalan que factores como la disminución en la vacunación infantil, la desinformación y la movilidad poblacional han contribuido al resurgimiento del sarampión, una enfermedad prevenible que puede causar complicaciones graves e incluso la muerte.






