
19 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. Al cumplirse cuatro años del trágico ataque que le quitó la vida al fotoperiodista Margarito Martínez, el sentimiento de injusticia permanece vigente. Su viuda, María Elena Fraustro, señaló recientemente que, aunque existen dos personas sentenciadas por ser los autores materiales, el castigo para quienes planearon el crimen del reportero sigue pendiente. La familia lamenta que el proceso judicial para sancionar a los intelectuales esté lejos de terminar, dejando un vacío legal que impide el cierre de este doloroso capítulo para el gremio periodístico en la frontera.
La situación para los familiares ha sido sumamente difícil, ya que denuncian una falta de acompañamiento por parte de las instituciones. María Elena y su hija aseguran que no han recibido información clara sobre el avance del caso y que la reparación del daño dictada en la sentencia es, hasta ahora, inexistente. Debido a la falta de seguridad por este asesinato violento, ambas han tenido que abandonar Tijuana y vivir en otra entidad federativa, enfrentando el dolor del exilio forzado mientras esperan que la justicia finalmente llegue a todos los involucrados.
Un referente del periodismo policiaco en la frontera
Margarito Martínez, mejor conocido entre sus colegas como el «4-4», fue una figura central en la fotografía de nota roja en Tijuana, colaborando para más de seis medios de comunicación. Su vida estuvo ligada a las noticias desde la infancia, al ser hijo de la también periodista Eglantina Esquivel. Su muerte por disparo ocurrió el 17 de enero de 2022 justo afuera de su domicilio, un hecho que conmocionó a la sociedad. Recientemente, amigos y familiares lo recordaron con una misa, destacando su profesionalismo y la valentía con la que documentaba la realidad de la ciudad fronteriza.
El proceso legal actual se encuentra detenido debido a una serie de amparos interpuestos por uno de los implicados. Aunque los autores físicos del atentado contra el fotógrafo aceptaron su culpa en un juicio abreviado, la cadena de mando criminal no ha sido procesada por este caso específico. Durante las audiencias realizadas en 2024, se mencionó que la orden de matarlo provino presuntamente de un hombre apodado «El Cabo 20», quien se encuentra detenido por otros delitos, pero que extrañamente no enfrenta cargos directos por el caso de Margarito.
Las causas detrás del ataque y la falta de pruebas
Las investigaciones revelaron detalles estremecedores sobre cómo se planeó este acto delictivo contra la prensa. A través de mensajes de WhatsApp recuperados de los teléfonos de los sicarios, se descubrió que el motivo del ataque fue una confusión generada dentro de los círculos criminales. Se le hizo creer al autor intelectual que Margarito Martínez era el responsable de filtrar fotografías personales y de sus allegados a un semanario local. Esta información falsa fue el detonante para que se ordenara el ataque contra el fotoperiodista de manera directa.
A pesar de estas evidencias públicas, la justicia no ha logrado vincular formalmente a los jefes de la organización con este delito de sangre. La familia sigue exigiendo que las autoridades ministeriales presenten las pruebas necesarias para que los responsables de dar la instrucción no queden impunes. Mientras el proceso siga suspendido, la seguridad de las víctimas indirectas seguirá en riesgo, lo que les impide recuperar su vida normal en la ciudad de Tijuana, donde Margarito dedicó tantos años de labor informativa antes de que le arrebataran la vida.






