
19 DE ENERO DEL 2026 – NACIONAL. Desde la mañana de este domingo, el sistema penitenciario de Baja California enfrenta una crisis operativa debido a que los guardias de las prisiones en Ensenada y Tijuana decidieron suspender sus actividades. Los trabajadores del penal de La Mesa y del centro de reclusión en el puerto de Ensenada denuncian que han recibido sus pagos con recortes injustificados, además de trabajar en condiciones que consideran inaceptables. Este paro de actividades busca presionar a las autoridades para que resuelvan de inmediato la falta de transparencia en sus nóminas y mejoren el trato que reciben diariamente.
Los custodios señalan directamente a la Comisión del Sistema Penitenciario por aplicar los llamados «descuentos fantasma» en sus cheques catorcenales. Además del problema económico, los manifestantes aseguran que reciben alimentos en mal estado y que no cuentan con el equipo de protección completo para realizar sus rondas de seguridad. Esta suspensión de funciones también es una protesta contra presuntos actos de corrupción por parte de sus mandos superiores y diversos abusos de autoridad que, según afirman, han sufrido de manera constante en los últimos meses.
Antecedentes y motivos de la inconformidad salarial
Es importante destacar que esta no es la primera vez que los agentes de seguridad penitenciaria toman medidas drásticas; en el penal de La Mesa, este es el segundo cese de labores que ocurre en menos de un mes, tras una protesta similar el pasado 24 de diciembre. El descontento se ha extendido por todo el estado, pues hace apenas unos días los custodios del complejo penitenciario El Hongo, en el municipio de Tecate, también realizaron una protesta similar. La situación ha generado una gran preocupación entre los familiares de los internos y la sociedad civil por la falta de vigilancia adecuada.
El motivo principal de la molestia radica en la afectación directa a sus salarios y aguinaldos, lo cual pone en riesgo el sustento de sus familias. Los guardias mencionan que, además de los bajos sueldos, el hecho de trabajar con equipo incompleto pone en peligro su integridad física dentro de las áreas de máxima seguridad. Durante esta huelga de custodios, los trabajadores han dejado claro que no están dispuestos a seguir arriesgando sus vidas si el gobierno estatal no garantiza el pago completo y oportuno de sus prestaciones laborales por ley.
Respuestas oficiales y propuestas del gobierno estatal
Ante la presión de los manifestantes, jefes de las áreas administrativas se reunieron con los grupos inconformes para intentar llegar a un acuerdo y liberar las instalaciones. La explicación oficial fue que los descuentos se deben a una multa impuesta por la Secretaría de Hacienda, ya que no se pagaron los impuestos correspondientes en tiempo y forma. Esta falta administrativa impactó negativamente tanto en la catorcena actual como en el aguinaldo de los trabajadores, lo que detonó la protesta penitenciaria en las diferentes ciudades del estado de Baja California.
Para intentar solucionar el conflicto, el gobierno propuso un esquema donde se reduzca el salario base, pero se compense esa pérdida con vales de despensa catorcenales. Según las autoridades, este movimiento serviría para reducir el pago de impuestos como el ISR y el impuesto sobre el producto del trabajo, logrando que el empleado reciba más dinero neto. Sin embargo, los custodios mantienen una postura crítica y analizan si esta oferta realmente soluciona el problema de fondo o si representa una nueva afectación a sus derechos laborales a largo plazo.






