
16 ENERO 2026-MERIDA- Economistas locales coincidieron en que un posible cambio en el T-MEC no tendría un impacto inmediato ni severo en la economía de Yucatán. Aunque en los últimos meses se ha hablado de una posible modificación o incluso cancelación del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, especialistas consideran que este escenario es poco probable en el corto plazo y, de ocurrir, afectaría más a las regiones industriales del país que al sureste.
De acuerdo con analistas consultados, el T-MEC sigue siendo un pilar de la integración económica regional y su eliminación implicaría un proceso complejo y prolongado. Para Yucatán, los efectos serían más indirectos y estructurales, ya que su economía no depende en gran medida de la manufactura de exportación, a diferencia de los estados del norte y del Bajío.

Raúl Vela Sosa, exdirector de la Facultad de Economía de la Uady, explicó que es complicado que el T-MEC se elimine en el corto plazo. Recordó que el tratado, firmado en 2020, tiene una vigencia legal de 16 años, lo que lo mantiene activo hasta 2036. Señaló que cualquier cambio profundo requeriría una renegociación compleja y con altos costos políticos y económicos para los tres países.
El académico añadió que el proceso de integración productiva se construyó durante décadas y genera beneficios compartidos. Sin embargo, reconoció que Estados Unidos busca reducir la presencia de inversiones de países asiáticos y promover el regreso de la manufactura automotriz a su territorio, lo que podría derivar en ajustes a las reglas del Tratado T-MEC.
Por su parte, Felipe Alonzo Solís, presidente del Colegio de Maestros en Administración y Políticas Públicas del Sureste, consideró que, ante cambios en el T-MEC, las empresas optarían por ajustes graduales. Estos incluirían reacomodos en costos, menor ritmo de expansión y cautela en nuevas contrataciones, en lugar de cierres abruptos o despidos masivos.

Ambos especialistas coincidieron en que Yucatán sería uno de los estados menos afectados del país. Explicaron que cerca del 70% del Producto Interno Bruto estatal proviene del sector servicios, lo que reduce la exposición directa a posibles cambios en el T-MEC relacionados con la industria manufacturera y automotriz.
Si bien Estados Unidos es el principal origen de inversión extranjera en Yucatán y el destino más importante de sus exportaciones, Vela Sosa señaló que esto no representa una dependencia crítica.






