
15 ENERO 2026-INTERNACIONAL- Irán condenó de manera formal el uso no autorizado de Starlink dentro de su territorio, al considerar que esta tecnología satelital está siendo empleada con fines de sabotaje y actividades terroristas. La denuncia fue presentada ante organismos internacionales como parte de una postura oficial que busca visibilizar los riesgos del uso irregular de sistemas de comunicación extranjeros en contextos de tensión social.
La acusación fue expuesta por el representante permanente de Irán ante las Naciones Unidas en Ginebra, Ali Bahreini, mediante una carta dirigida a la Unión Internacional de Telecomunicaciones. En el documento, se advierte que el despliegue clandestino de terminales Starlink no cuenta con autorización estatal y se desarrolla al margen de las normas internacionales que regulan las telecomunicaciones.

Denuncia ante organismos internacionales
En la comunicación oficial, el diplomático iraní señaló que grupos organizados han utilizado servicios Starlink para coordinar acciones de sabotaje durante recientes disturbios. Afirmó que estas redes no solo facilitan la comunicación entre actores violentos, sino que también dificultan la labor de las autoridades para garantizar el orden público. Desde la perspectiva iraní, el problema no es la tecnología en sí, sino su uso sin control ni supervisión legal.
Irán solicitó de manera directa a la empresa responsable que adopte medidas inmediatas para desactivar los dispositivos Starlink operando sin permiso. La petición se basa en el argumento de que las compañías tecnológicas también tienen responsabilidad cuando sus plataformas son utilizadas para fines contrarios a la ley.
Las autoridades iraníes subrayaron que el uso irregular de redes Starlink representa un desafío para la seguridad nacional, al permitir comunicaciones cifradas fuera del control institucional. En escenarios de protesta o conflicto, este tipo de tecnología puede ser vista como un factor que amplifica la desinformación o la coordinación de actos violentos. Por ello, Irán insiste en la necesidad de respetar los marcos regulatorios de cada país.






