
15 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El gobierno de Irán ha emitido un aviso oficial para pilotos informando que el país ha decidido restringir la circulación en sus cielos de manera inmediata. Según el reporte, Irán clausura su cielo a prácticamente todos los vuelos, permitiendo únicamente el paso de aviones internacionales que cuenten con un permiso específico de la Autoridad de Aviación Civil. Esta medida drástica obliga a las aerolíneas que suelen cruzar la región a desviar sus rutas habituales, lo que genera un fuerte impacto en la logística del transporte aéreo en todo el Medio Oriente.
Esta restricción, aunque se ha anunciado como temporal, ocurre en un momento de extrema fragilidad política para la nación persa. El hecho de que Irán bloquea su espacio de vuelo incluso para el tráfico de paso sugiere una situación de alerta máxima por parte de sus fuerzas de defensa. Las autoridades no han detallado los motivos técnicos exactos de esta suspensión de dos horas, pero el contexto de inestabilidad interna y las amenazas externas mantienen a la comunidad internacional en vilo ante cualquier movimiento militar.
La crisis en el país estalló a finales de diciembre, impulsada por el descontento social ante la devaluación histórica del rial frente al dólar. Comerciantes de la capital iniciaron protestas masivas tras cerrar sus negocios, lo que desencadenó una ola de manifestaciones en diversas ciudades. En este escenario, el anuncio de que Irán suspende el tráfico aéreo coincide con un aumento en la violencia de los enfrentamientos, donde se reportan miles de personas fallecidas, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad y civiles.
El conflicto diplomático y las cifras de víctimas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que intervendrá militarmente si se registran más muertes de manifestantes en las calles. Por su parte, el gobierno de Teherán acusa a Washington e Israel de organizar una «guerra blanda» para desestabilizar a la República Islámica utilizando las protestas. Mientras Irán restringe su espacio aéreo, el presidente Masoud Pezeshkian denunció que grupos terroristas vinculados a potencias extranjeras están atacando propiedades públicas y lugares de culto para generar caos.
Las cifras de víctimas mortales son motivo de una fuerte controversia internacional, ya que no existe un balance oficial definitivo por parte del Gobierno. Mientras algunos funcionarios locales hablan de 2,000 fallecidos, organismos de derechos humanos como HRANA estiman que la cifra supera los 2,500, y otros medios sugieren que el número podría ser mucho mayor. Esta incertidumbre aumenta la presión sobre el país en el momento exacto en que Irán cierra su zona de vuelo para evitar cualquier incursión o movimiento no autorizado en su territorio.
Impacto en la aviación civil y seguridad regional
La decisión de que Irán impide el sobrevuelo de naves civiles tiene repercusiones económicas directas para las aerolíneas comerciales, que ahora deben gastar más combustible en rutas más largas. Expertos en seguridad sugieren que estos cierres suelen utilizarse para realizar pruebas de misiles o para proteger el espacio ante posibles ataques coordinados. Por ahora, los aeropuertos internacionales permanecen en alerta para gestionar los vuelos que sí cuentan con el permiso especial de aterrizaje o despegue emitido por las autoridades persas.






