
15 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvieron este miércoles una importante conversación telefónica para analizar la crisis política que atraviesa Venezuela. Durante el intercambio, ambos líderes coincidieron en la urgencia de proteger la estabilidad en la región y manifestaron su apoyo mutuo a la independencia venezolana. Según el comunicado emitido por el Kremlin, la llamada fue iniciativa del presidente brasileño, reflejando la preocupación de los países del bloque BRICS por los eventos recientes en Sudamérica.
Ambos mandatarios fueron enfáticos al señalar que se debe garantizar la autodeterminación de la nación venezolana frente a las presiones externas. Esta es la primera vez que Putin se refiere a la situación tras la extracción ilegal de Nicolás Maduro hacia Estados Unidos, un hecho que ha sacudido la diplomacia mundial. Los líderes acordaron que cualquier solución al conflicto debe pasar por el respeto a las instituciones del país y evitar que intereses extranjeros pasen por encima de los intereses nacionales de la República Bolivariana.
En la charla, se destacó que Rusia y Brasil continuarán coordinando sus esfuerzos en espacios internacionales como la Organización de las Naciones Unidas. El objetivo principal de esta alianza es reducir la tensión en América Latina, promoviendo un diálogo que respete la libertad del Estado venezolano para decidir su propio futuro. Rusia, a través de su canciller Serguei Lavrov, calificó la acción de Estados Unidos contra Maduro como una operación ilegal que viola las leyes internacionales más básicas, una opinión que, según el diplomático, comparte la mayoría de los países del Sur Global.
El papel de los BRICS en la crisis regional
La mención de los BRICS como plataforma de coordinación es fundamental para entender el peso de este respaldo a la soberanía del país sudamericano. Tanto Putin como Lula ven en este grupo de economías emergentes una fuerza capaz de equilibrar el poder global y frenar medidas unilaterales que afecten a naciones independientes. Lavrov subrayó que las actuales autoridades en Caracas, lideradas por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, están mostrando voluntad de dialogar con Washington, siempre y cuando se haga bajo principios de igualdad y respeto mutuo.
Por otro lado, el gobierno ruso criticó la postura de los aliados europeos de Donald Trump, señalando que muchos guardan silencio por vergüenza ante lo que consideran una violación grave del derecho internacional. El respaldo a la soberanía de Venezuela por parte de Rusia y Brasil busca enviar un mensaje claro sobre la importancia de mantener la paz y la independencia política en el hemisferio. Los mandatarios aseguraron que seguirán vigilando de cerca los acontecimientos para evitar que el uso de la fuerza se convierta en la norma de la política internacional.






