
15 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Un grupo de legisladores demócratas en Estados Unidos presentó este miércoles un proyecto de ley urgente ante la Cámara de Representantes. El objetivo principal de esta iniciativa es prohibir el uso de fondos públicos para financiar cualquier tipo de conflicto armado con México que no haya sido autorizado previamente por el Congreso. Esta medida surge como una respuesta directa a las recientes amenazas y declaraciones de la Casa Blanca sobre posibles intervenciones militares en territorio mexicano.
El diputado Joaquín Castro, figura clave en asuntos del Hemisferio Occidental, lidera esta propuesta junto a sus colegas Sara Jacobs y Greg Stanton. Castro advirtió que lanzar al país a una lucha bélica con el vecino del sur sería un error catastrófico que desestabilizaría a toda América Latina. Según el legislador, sus electores no desean que se gasten miles de millones de dólares en acciones que solo provocarían migración masiva, abusos a los derechos humanos y un riesgo innecesario para la seguridad nacional.
La preocupación de los legisladores aumentó tras los recientes ataques realizados cerca de las costas mexicanas y las palabras del presidente Donald Trump. El mandatario estadounidense ha mencionado abiertamente la posibilidad de iniciar operaciones terrestres para combatir a los cárteles de la droga. Ante este escenario, los demócratas consideran vital proteger la relación con un aliado estratégico y evitar que una agresión militar hacia México destruya los lazos comerciales y diplomáticos que han unido a ambas naciones por décadas.

El impacto económico y social de una intervención
La diputada Sara Jacobs enfatizó que bombardear a México no es la solución para frenar la crisis del fentanilo ni para desmantelar a los grupos criminales. Por el contrario, una acción hostil contra el socio comercial más importante de Estados Unidos pondría en peligro la vida de millones de ciudadanos en ambos lados de la frontera. Jacobs insistió en que el Congreso debe actuar ahora para prevenir lo que calificó como un «error histórico» que afectaría la economía de las familias trabajadoras.
Por su parte, el diputado Greg Stanton señaló que cualquier avance en materia de seguridad debe lograrse mediante la cooperación bilateral y no mediante ataques unilaterales. El legislador argumentó que iniciar una ofensiva armada en la frontera sur sería un desastre absoluto para la región. Aunque el proyecto de ley enfrenta un camino difícil en un Congreso controlado por republicanos, su presentación busca generar un debate público necesario y dejar constancia de la fuerte oposición a estas políticas de fuerza.






