
15 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La actual ofensiva de Israel en la Franja de Gaza ha generado consecuencias devastadoras para la población civil, afectando de manera directa la natalidad en la región. Según datos publicados este miércoles por el diario The Guardian, se ha registrado una caída del 41 por ciento en los nacimientos en Gaza, marcando una cifra histórica y alarmante. Los informes indican que este descenso está estrechamente vinculado a las extremas dificultades que enfrentan las mujeres embarazadas, quienes carecen de servicios básicos para llevar a cabo sus procesos de gestación de forma segura.
Además de la baja en la tasa de natalidad, los reportes elaborados por diversas organizaciones de salud documentan un incremento crítico en las muertes maternas y los abortos espontáneos. El conflicto ha provocado que los partos en la Franja se realicen en condiciones de higiene deplorables, debido a que el sistema sanitario ha sido desmantelado casi en su totalidad. Esta situación ha llevado a los investigadores a señalar que la falta de atención médica adecuada está impidiendo que la vida se desarrolle con normalidad en el territorio palestino, afectando a las futuras generaciones.
Organizaciones como Médicos por los Derechos Humanos han denunciado que el entorno de guerra ha generado una mortalidad neonatal sin precedentes. Los informes destacan que entre enero y junio de 2025 se contabilizaron 2,600 abortos espontáneos y más de 220 muertes relacionadas directamente con complicaciones del embarazo. La interrupción de la cadena de cuidados ha causado que muchos alumbramientos en territorio gazatí ocurran de manera prematura, poniendo en riesgo la supervivencia de miles de bebés que nacen en medio de los bombardeos.
Impacto en la salud de las madres y recién nacidos
El colapso de la infraestructura hospitalaria ha dejado a las madres sin acceso a revisiones prenatales ni asistencia especializada durante las complicaciones. Los datos revelan que más de 1,700 recién nacidos presentan bajo peso al nacer, y al menos 2,500 bebés han requerido cuidados intensivos neonatales que son casi imposibles de brindar. Esta falta de recursos convierte cada uno de los nacimientos en Gaza en un evento de alto riesgo, donde la desnutrición y el trauma psicológico de la guerra juegan un papel determinante en la salud del binomio madre e hijo.
Lama Bakri, integrante de Médicos por los Derechos Humanos de Israel, calificó estas cifras como un deterioro impactante de la realidad que se vivía antes del conflicto. Según la experta, el hambre, el desplazamiento forzado y la falta de medicinas son los responsables directos de este desastre humanitario. La imposibilidad de acceder a quirófanos o anestesia ha forzado a muchas mujeres a enfrentar los nacimientos en Gaza en refugios improvisados o tiendas de campaña, sin ningún tipo de supervisión médica que garantice su bienestar.
El desmantelamiento sistemático de la atención materna
Un aspecto fundamental que se suma a esta crisis es la pérdida de personal especializado en ginecología y obstetricia, ya que muchos médicos han fallecido o han sido desplazados. Los investigadores señalan que este desmantelamiento de los servicios de salud no es accidental, sino que responde a una falta de protección de las zonas hospitalarias. Al no existir un entorno seguro, los nacimientos en Gaza seguirán disminuyendo drásticamente, lo que representa una amenaza latente para la continuidad demográfica de la población palestina en la zona de conflicto.






