
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció una medida contundente para combatir el robo de hidrocarburos en las carreteras del país. A partir de ahora, todas las unidades que realicen el transporte de gasolina deberán contar obligatoriamente con un código QR que contenga información detallada sobre su carga. Esta nueva herramienta digital permitirá a las autoridades verificar en tiempo real la procedencia del combustible, el volumen exacto que se traslada y el destino final del producto, cerrando el paso a la ilegalidad.
Con esta iniciativa, se busca que cada unidad dedicada al traslado de combustible esté plenamente identificada y cuente con los permisos correspondientes. La mandataria explicó que el objetivo es evitar que combustible de procedencia ilícita sea movilizado bajo el amparo de la falta de controles estrictos. De esta manera, el uso de la tecnología se convierte en el principal aliado para proteger el patrimonio de la nación y asegurar que los recursos lleguen a donde deben sin ser desviados por grupos criminales.

Vigilancia estricta por parte de la Guardia Nacional
La vigilancia de este nuevo sistema de control para el acarreo de hidrocarburos estará a cargo de la Guardia Nacional en todos los puntos estratégicos del país. Los elementos de seguridad tendrán la facultad de detener y revisar cualquier pipa que circule por las carreteras federales para validar su código QR. En caso de que el vehículo no cuente con esta identificación digital o que los datos no coincidan con la carga física, el chofer y la unidad serán asegurados de inmediato para iniciar la investigación correspondiente.
El endurecimiento de estas reglas para el movimiento de energéticos responde a la necesidad de erradicar por completo las redes de «huachicol» que aún operan en algunas regiones. Las autoridades han detectado que muchos transportistas no lograban comprobar la legalidad de la carga en los retenes, lo que facilitaba la venta de gasolina robada. Con el QR, se elimina la discrecionalidad y se establece un proceso de revisión rápido, transparente y difícil de falsificar por parte de la delincuencia organizada.






