
13 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El senador demócrata por Arizona, Mark Kelly, presentó este lunes una demanda formal contra el Pentágono tras los intentos del gobierno por sancionarlo. Kelly, quien es un reconocido ex piloto de la Marina de los Estados Unidos, alega que la administración de Donald Trump ha vulnerado su derecho constitucional a la libre manifestación de ideas. La disputa comenzó después de que el legislador hiciera advertencias públicas sobre la importancia de que las tropas ignoren órdenes que consideren fuera del marco de la ley, lo que generó una reacción inmediata de las autoridades de defensa.
La acción legal busca frenar de tajo la censura impuesta la semana pasada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth. El funcionario federal anunció el pasado 5 de enero una medida disciplinaria contra Kelly debido a su participación en un video donde se instaba a los militares a resistirse a mandatos contrarios a la normativa vigente. Según el senador, este intento de silenciar su discurso público representa un ataque directo a las garantías individuales que protegen a cualquier ciudadano estadounidense, sin importar su cargo o pasado militar.
Consecuencias en el rango y jubilación
El secretario Hegseth explicó que la carta de censura enviada al senador es un paso fundamental dentro de un proceso administrativo más complejo. Aunque la carta por sí sola tiene pocas consecuencias prácticas inmediatas, funciona como la base legal para iniciar procedimientos que podrían afectar seriamente la carrera retirada de Kelly. Las autoridades del Pentágono consideran que esta comunicación oficial es necesaria para evaluar si el senador debe ser degradado de su rango de capitán retirado de la Marina, lo que impactaría su prestigio profesional.
Además de la posible pérdida del grado militar, el proceso administrativo busca aplicar una reducción significativa en el salario de jubilación que percibe el legislador por sus años de servicio. Ante esta amenaza económica y simbólica, el equipo legal de Kelly solicitó al tribunal federal en Washington que intervenga de manera urgente. El objetivo es que un juez dictamine que cualquier castigo relacionado con su declaración de principios es totalmente ilegal e inconstitucional, protegiendo así sus derechos adquiridos tras décadas de servicio.
El derecho a cuestionar órdenes ilegales
La defensa de Mark Kelly sostiene que el Pentágono está utilizando herramientas administrativas para castigar una opinión política legítima sobre la ética militar. En la demanda se argumenta que recordar a las tropas su deber de no obedecer mandatos ilegales no constituye una falta a la disciplina, sino un recordatorio de los valores fundamentales del ejército. Para el senador, castigar su intervención verbal sienta un precedente peligroso donde cualquier veterano en la política podría ser perseguido por sus opiniones sobre la gestión de las fuerzas armadas.
El caso ha escalado rápidamente en el ámbito político nacional, poniendo a prueba los límites del control del Poder Ejecutivo sobre los militares retirados que ahora ocupan cargos de elección popular. Kelly insiste en que no dará marcha atrás y que la corte debe anular la carta de censura para garantizar que el gobierno no utilice el sistema de rangos como una herramienta de persecución política. La resolución de este conflicto definirá el alcance de la libertad de palabra para los ex miembros de la Marina que deciden alzar la voz contra las políticas actuales del Pentágono.






