
El cónsul honorario de Belice en Chetumal, José Luis Kelly, advirtió que los cobros excesivos del Derecho de No Residente (DNR) aplicados a turistas extranjeros están provocando un desplome total del turismo beliceño que llega a Quintana Roo por vía marítima, situación que pone en riesgo de desaparecer a las dos navieras que operan la ruta Chetumal–San Pedro.
El diplomático calificó como preocupante el incremento del 14 por ciento del DNR aplicado desde los primeros minutos de este año, lo que representa un pago de 983 pesos por turista, monto que, aseguró, prácticamente anula la posibilidad de que los beliceños utilicen la vía marítima como alternativa para ingresar a México por Chetumal.
José Luis Kelly consideró que estas medidas administrativas del gobierno federal han deteriorado una relación histórica de buena vecindad entre Belice y México, particularmente con la capital de Quintana Roo, la cual durante décadas se fortaleció gracias al intercambio comercial y turístico por mar.
El cónsul subrayó que, si bien el flujo terrestre de beliceños hacia México se mantiene, la opción marítima ha quedado prácticamente descartada debido al alto costo del DNR, lo que afecta directamente a prestadores de servicios, comerciantes y a las empresas navieras que dependen de esta ruta.
Señaló que el incremento constante y anualizado de este derecho ha desalentado el uso del transporte marítimo, lamentando que una vía que históricamente unió a beliceños y chetumaleños hoy se encuentre en riesgo. “Lejos de acercarnos, nos estamos alejando”, expresó.
Además, advirtió que este escenario ha generado consecuencias negativas, como el aumento del comercio ilegal y la corrupción en la franja marítima fronteriza entre ambos países, al cerrarse opciones legales y accesibles de movilidad.
Finalmente, José Luis Kelly hizo un llamado a que autoridades de los tres niveles de gobierno, junto con empresarios de México y Belice, sostengan reuniones de trabajo para buscar soluciones conjuntas que permitan rescatar el transporte marítimo. Recordó que el problema no es nuevo, ya que el DNR comenzó a aplicarse en 1999 con un costo de 295 pesos, cifra que hoy, en 2026, se ha elevado a 983 pesos, afectando de manera directa la conectividad entre ambas naciones.






