12 ENERO 2025-INTERNACIONAL- La soberanía de Venezuela volvió al centro del debate político luego de que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, afirmara que el país no está gobernado por ninguna potencia extranjera. Sus declaraciones se dieron tras la difusión de una imagen publicada por el presidente estadounidense, Donald Trump, en la que se autoproclamaba jefe de Estado venezolano.
Rodríguez sostuvo que en Venezuela existe un Gobierno en funciones, una presidenta encargada y un presidente que, según sus palabras, se encuentra rehén en Estados Unidos. Con este mensaje, buscó reafirmar la soberanía venezolana y dejar claro que las decisiones internas siguen siendo tomadas por autoridades locales y no por agentes externos.

Las declaraciones se realizaron durante un acto oficial por el reinicio de actividades escolares en Catia La Mar, estado La Guaira, una de las zonas afectadas por los bombardeos estadounidenses del pasado 3 de enero. Desde ahí, Rodríguez insistió en que su gestión mantiene firme la soberanía nacional venezolana, incluso en medio de un escenario de alta tensión internacional.
Durante su discurso, la mandataria aseguró que el Gobierno avanza junto al poder popular y mantiene relaciones internacionales basadas en el respeto y la legalidad. Reiteró que la soberanía de Venezuela no es negociable y que el país continuará defendiendo sus derechos frente a cualquier intento de intervención extranjera.
Estas declaraciones surgieron como respuesta directa a la publicación de Trump, quien difundió una imagen que simulaba un artículo de Wikipedia donde aparecía como “presidente interino” de Venezuela desde enero de 2026. El gesto fue calificado por autoridades venezolanas como una provocación política sin sustento legal.
Rodríguez recordó que no es la primera vez que rechaza este tipo de señalamientos. En días previos, ya había asegurado que ningún agente externo gobierna el país y que la soberanía venezolana se mantiene gracias a un Gobierno constitucional respaldado por el pueblo organizado.
El conflicto se intensificó luego de que Trump y otros altos funcionarios estadounidenses afirmaran tener control sobre la industria petrolera venezolana y la autorización exclusiva para la venta de crudo. Desde Caracas, estas declaraciones fueron vistas como una amenaza directa a la soberanía de Venezuela y a su independencia económica.






