
12 ENERO 2026-INTERNACIONAL- En agosto de 2020, una familia en Southfield, Míchigan, vivió uno de los episodios más dolorosos e impactantes de su vida cuando su hija, de apenas 20 años, fue declarada muerta por error por los servicios de emergencia. Lo que parecía una tragedia definitiva tomó un giro inesperado horas después, cuando la joven fue encontrada con vida dentro de una funeraria, evidenciando una grave falla en los protocolos médicos.
Timesha Beauchamp padecía parálisis cerebral y se encontraba en su hogar cuando los paramédicos acudieron tras una llamada de emergencia. Un médico, a través de una evaluación telefónica, determinó su fallecimiento. Bajo ese diagnóstico, el cuerpo fue trasladado sin más verificaciones, marcando el inicio de una cadena de errores que tendría consecuencias irreversibles.

Al llegar a la funeraria, un empleado notó algo que nadie esperaba: Timesha respiraba y tenía los ojos abiertos. La joven había sido declarada muerta cuando aún estaba con vida. El personal detuvo de inmediato el proceso de embalsamamiento y solicitó atención médica urgente, logrando su traslado a un hospital en estado crítico.
De acuerdo con los abogados de la familia, el tiempo que pasó sin recibir oxígeno adecuado provocó daños cerebrales severos e irreversibles. Aunque permaneció con vida durante dos meses más, Timesha falleció en octubre de 2020 como consecuencia directa de ese error inicial que marcó su destino.

La familia Beauchamp inició una demanda contra los servicios de emergencia de Southfield, argumentando negligencia grave. El abogado Geoffrey Fieger sostuvo que su cliente nunca debió ser declarada muerta, ya que aún presentaba signos vitales claros. La demanda inicial ascendía a 50 millones de dólares, reflejo del daño causado.
Tras años de litigio, la ciudad de Southfield alcanzó un acuerdo por USD 3,25 millones con la familia. Aunque la compensación representa un reconocimiento legal del error, los familiares señalaron que ninguna suma puede reparar la forma en que perdieron a su hija.
Las autoridades locales emitieron un comunicado en el que reconocieron la tragedia y expresaron su pesar por lo ocurrido. También señalaron que el incidente se dio en un contexto complejo, marcado por la presión del sistema de salud durante ese periodo, aunque esto no exime la gravedad del fallo.







