
12 ENERO 2026-INTERNACIONAL- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, participó este lunes en una marcha en Teherán organizada en apoyo al actual Gobierno. La presencia del mandatario fue interpretada como un gesto directo de respaldo a las movilizaciones populares que, según autoridades iraníes, buscan mostrar unidad frente a presiones externas y tensiones internas. La concentración se desarrolló en calles céntricas de la capital y reunió a miles de personas.
Durante la marcha en Teherán, los asistentes expresaron su rechazo a lo que califican como “acciones terroristas sionistas-estadounidenses” y a grupos a los que acusan de actuar como alborotadores con respaldo extranjero.

Las consignas escuchadas durante la movilización en Teherán reflejaron una narrativa oficial centrada en la defensa de la soberanía nacional. Desde la visión del Gobierno, estas marchas buscan enviar un mensaje claro tanto al interior del país como a la comunidad internacional sobre la cohesión social frente a amenazas externas.
Autoridades iraníes sostienen que este tipo de marcha popular en Teherán responde a una estrategia de estabilidad interna, en la que se intenta contrarrestar protestas opositoras y discursos críticos.
Dentro del país, la marcha en Teherán generó reacciones divididas. Sectores afines al Gobierno celebraron la asistencia de Pezeshkian como una señal de compromiso con las demandas populares y la defensa del país ante presiones externas.






