
12 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, sostendrá este lunes una reunión clave con Nasry Asfura, quien fue declarado ganador de los recientes comicios hondureños. El encuentro, programado para las 16:00 horas, ocurre en un momento de alta fricción política, ya que el actual gobierno de Xiomara Castro busca realizar un nuevo conteo de votos. Esta cita en el Departamento de Estado se interpreta como un respaldo directo de la administración Trump al triunfo del empresario de 67 años, asegurando la transición de mando.
La situación en el país centroamericano es compleja tras los comicios del pasado 30 de noviembre. Aunque Nasry Asfura fue proclamado oficialmente por el Consejo Nacional Electoral el 24 de diciembre, la diferencia con su rival más cercano, Salvador Nasralla, fue de menos de un punto porcentual. Este estrecho margen, sumado a la intervención mediática de Donald Trump durante la campaña, ha provocado que el oficialismo denuncie irregularidades y exija revisar nuevamente las urnas, una medida que la oposición rechaza tajantemente.
Posturas encontradas y presión internacional
El intento de la administración de Xiomara Castro por recontar los votos ha sido calificado como un acto fuera de la ley por diversos sectores. Tanto juristas locales como la Organización de Estados Americanos (OEA) han señalado que este proceso carece de base legal, respaldando así la legitimidad de la votación democrática en Honduras. Por su parte, el gobierno de los Estados Unidos, a través de su oficina para el Hemisferio Occidental, advirtió de forma contundente que cualquier esfuerzo por revertir los resultados de las urnas traerá «consecuencias graves» para los responsables.

Ante esta advertencia, la presidenta Castro ha intentado establecer un canal de diálogo directo con Donald Trump, solicitando una audiencia o llamada para discutir el proceso electoral. Sin embargo, la Casa Blanca no ha respondido a estas peticiones, centrando su atención en la agenda de trabajo con Asfura. Esta falta de comunicación con el gobierno actual refuerza la idea de que Washington ya reconoce el resultado de la contienda electoral hondureña y se prepara para la toma de posesión del nuevo mandatario el próximo 27 de enero.
El polémico perdón a Juan Orlando Hernández
Un elemento que ha causado gran sorpresa en la región es el perdón concedido por Trump al expresidente Juan Orlando Hernández, quien cumplía condena por narcotráfico. El exasesor Roger Stone ha jugado un papel fundamental en este giro, argumentando que Hernández fue víctima de una «justicia utilizada como arma», similar a lo que Trump alega haber vivido. Este movimiento ha generado debates sobre el futuro de la justicia y cómo afectará la estabilidad tras el proceso de sufragio en Honduras y la relación con el nuevo gobierno.
Stone reconoció públicamente haber facilitado una carta de Hernández hacia Trump para abogar por su inocencia, alegando que el caso fue un montaje. Esta narrativa ha sido adoptada por sectores que apoyan al nuevo presidente electo, mientras que los críticos ven con desconfianza estos indultos presidenciales. La reunión entre Rubio y Asfura servirá para definir los términos de la cooperación bilateral, dejando atrás las controversias del pasado y enfocándose en la estabilidad de los resultados obtenidos en la jornada de votación en Honduras.






