
12 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Venezuela informó este lunes sobre la salida de 116 personas de distintos centros de reclusión, cumpliendo con una de las promesas realizadas tras la captura de Nicolás Maduro durante un bombardeo estadounidense. Este proceso de liberación de detenidos venezolanos ocurre en un clima de alta tensión, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asumiera el control logístico del país y reconociera a Delcy Rodríguez como presidente interina. La medida busca estabilizar la nación mientras los antiguos mandatarios enfrentan juicios por narcotráfico en Nueva York.
Aunque el gobierno interino anunció un número alto de salidas, organizaciones como Foro Penal han verificado, hasta el momento, la excarcelación de presos políticos de manera más lenta. Hasta ahora, la ONG ha confirmado que 40 personas han recuperado su libertad, incluyendo a ciudadanos de nacionalidad italiana. El proceso ha generado escenas de gran emotividad a las afueras de prisiones emblemáticas como el Helicoide y el Rodeo I, donde cientos de familias esperan bajo el sol noticias de sus seres queridos.
Agonía y esperanza en las puertas de las prisiones
El ambiente fuera de las cárceles es de una tensa espera, marcada por vigilias nocturnas y restos de velas en las aceras. Muchos familiares denuncian que la salida de arrestados en Venezuela no se está realizando por las puertas principales, sino mediante traslados a sedes de contrainteligencia antes de su libertad definitiva. Algunos testimonios relatan que a los beneficiados se les entrega ropa civil y se les prepara para el reencuentro, un protocolo que busca humanizar un proceso que ha sido agónico para quienes llevan años tras las rejas.
Entre los testimonios destaca el de padres que viajan largas distancias solo para recibir la noticia de que sus hijos finalmente podrían volver a casa. La exigencia de los familiares es clara: que se cumpla la palabra empeñada en la mesa de negociaciones internacionales. A pesar del cansancio de estar días a la intemperie, la esperanza se mantiene viva tras las visitas dominicales, donde los internos han expresado su alegría al saber que el otorgamiento de libertad en Venezuela es inminente para la mayoría de ellos.
Geopolítica y el papel de la Iglesia en la transición
Mientras las liberaciones avanzan, la política internacional se mueve a pasos acelerados. Trump ha cortado las ayudas petroleras hacia Cuba, exigiendo a la isla un acuerdo con Washington. Al mismo tiempo, el Papa León XIV recibió en el Vaticano a la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. El Sumo Pontífice pidió salvaguardar los derechos civiles de todos los ciudadanos, en un gesto que refuerza la legitimidad de las demandas por el respeto a los derechos humanos durante esta amnistía de prisioneros venezolanos.
A pesar del protagonismo de Machado, el gobierno estadounidense ha descartado entregarle el control total del país a la oposición tradicional, prefiriendo trabajar con el interinato de Rodríguez. Trump ha señalado que la relación actual está funcionando y no descarta futuras reuniones, aunque sus comentarios sobre la falta de apoyo interno hacia Machado han generado controversia. La semana entrante será clave para definir si la puesta en libertad de encarcelados continúa de forma masiva o si se detiene ante los nuevos roces diplomáticos con los aliados históricos del antiguo gobierno.






