
12 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La tragedia golpea nuevamente al sureste del país tras el hallazgo de restos humanos en una zona devastada por el fuego. La policía de Victoria confirmó este domingo que los restos fueron localizados cerca de un vehículo en las proximidades de la ciudad de Longwood. Este trágico suceso ocurre mientras las llamas avanzan sin control, alimentadas por una intensa ola de calor veraniego que ha puesto en alerta máxima a toda la región y a los servicios de emergencia.
Hasta el momento, las autoridades no han podido identificar a la víctima, pero el hallazgo resalta la peligrosidad de estos fuegos en bosques australianos. Desde mediados de la semana, los incendios han consumido más de 350 mil hectáreas de vegetación en el estado de Victoria. La magnitud del desastre es tal que ya se han destruido más de 300 estructuras, incluyendo viviendas particulares, dejando a miles de ciudadanos sin suministro eléctrico y en una situación de vulnerabilidad total.
La peor crisis ambiental desde el Verano Negro
Expertos y autoridades locales coinciden en que esta situación es la más grave que ha enfrentado el sureste desde el recordado «Verano Negro» de 2019-2020. En aquel entonces, los incendios de matorrales en Australia arrasaron un área equivalente al tamaño de Turquía y cobraron la vida de 33 personas. La actual ola de calor y la sequedad extrema están dificultando las labores de contención, creando un escenario muy similar al de aquella catástrofe que marcó la historia reciente del país.
La primera ministra de Victoria, Jacinta Allan, informó que existen más de 30 focos activos de manera simultánea en todo el estado. Para combatir este avance, se ha desplegado un ejército de miles de bomberos y más de 70 aeronaves especializadas. Sin embargo, el jefe de bomberos advirtió que controlar estos siniestros rurales australianos podría tomar semanas, ya que las condiciones del viento y el calor extremo no darán tregua en los próximos días, complicando cualquier intento de contención.
Ayuda de emergencia y daños al sector agrícola
El humo generado por el fuego ha comenzado a afectar seriamente la calidad del aire en zonas urbanas, incluyendo el área metropolitana de Melbourne. Ante la gravedad de los hechos, el primer ministro Anthony Albanese anunció que el gobierno federal liberará fondos de emergencia para apoyar a los residentes y agricultores afectados. Muchos productores rurales enfrentan pérdidas totales, especialmente aquellos que deben gestionar la alimentación urgente de su ganado tras la quema de sus tierras.
Se estima que miles de cabezas de ganado han resultado afectadas por estos desastres naturales en Australia, lo que representa un golpe económico durísimo para la región. El gobierno se ha comprometido a facilitar la distribución de forraje y apoyo financiero inmediato. Mientras tanto, en el estado vecino de Nueva Gales del Sur, el nivel de peligro ha alcanzado su punto más alto cerca de la frontera, lo que obliga a las familias a mantenerse en máxima alerta ante posibles órdenes de evacuación.
Estas son nubes de tormenta creadas por el propio calor y humo del incendio. Lo peligroso de este fenómeno es que pueden generar rayos secos que inician nuevos fuegos a kilómetros de distancia del foco original y producir vientos erráticos que atrapan a los bomberos. Durante esta crisis, se vigila de cerca su formación, ya que fueron las responsables de la rápida expansión de las llamas durante el Verano Negro.






