
12 ENERO 2026-INTERNACIONAL- El dólar atraviesa uno de sus momentos más débiles dentro del sistema financiero internacional. De acuerdo con el boletín de análisis financiero The Kobeissi Letter, la participación del dólar estadounidense en las reservas globales cayó a su nivel más bajo en al menos 20 años.
Durante los últimos diez años, la presencia del dólar en las reservas internacionales se redujo en 18 puntos porcentuales, una cifra que evidencia una pérdida gradual de confianza como activo dominante. Aunque la moneda sigue siendo relevante, los bancos centrales han comenzado a reducir su exposición al dólar estadounidense, optando por alternativas que consideran más seguras o menos vulnerables a factores geopolíticos.
En contraste con la caída del dólar, el oro ha ganado un papel central en las reservas globales. En la última década, este metal incrementó su peso en 12 puntos porcentuales hasta alcanzar el 28 %, su nivel más alto desde principios de la década de 1990. Actualmente, el oro supera en participación conjunta al euro, el yen japonés y la libra esterlina, desplazando al dólar como activo preferido de resguardo.

Este movimiento responde a una estrategia clara de los bancos centrales, que buscan reducir su dependencia del dólar estadounidense y protegerse ante sanciones, tensiones comerciales y cambios en la política monetaria de Estados Unidos. El oro, al no estar ligado directamente a una economía específica, se percibe como un activo más estable en tiempos de volatilidad.
Impacto en los mercados financieros
La tendencia de desdolarización también se refleja en los mercados. Según The Kobeissi Letter, el precio del oro subió un 65 % en 2025, marcando su mayor ganancia anual desde 1979. Al mismo tiempo, el índice del dólar cayó un 9,4 %, registrando su peor desempeño anual en ocho años, lo que confirma el debilitamiento de la moneda frente a otros activos.

Los analistas coinciden en que este proceso no responde a un evento aislado, sino a una estrategia sostenida de diversificación. Los bancos centrales están ajustando sus carteras para reducir riesgos, alejándose del dólar y fortaleciendo activos físicos como el oro. .






