
Una ola de críticas y debate político sacude la Ciudad de México después de que Adriana Marín, encargada de Comunicación Digital del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso capitalino, afirmara que el narcotráfico es uno de los principales empleadores del país, generando entre *160 000 y 185 000 empleos al año. Sus declaraciones, hechas en un panel de análisis político, se volvieron virales y provocaron respuesta oficial del partido.
La controversia se originó durante el programa Razonados, un espacio de debate juvenil transmitido por YouTube, donde Marín explicó que la lucha contra el crimen organizado es “compleja” porque —más allá de la violencia— el narcotráfico ofrece una fuente de ingresos para muchos mexicanos que no encuentran opciones de empleo en el mercado formal o en el sector público.
“El narcotráfico es uno de los mayores empleadores a nivel nacional. Reclutan alrededor de 160 000 a 185 000 personas, y en realidad se necesitan 350 personas más a la semana para cubrir a las personas que son detenidas o asesinadas”, declaró Marín, generando inmediatamente reacciones de rechazo de diversos sectores políticos y sociales.
La morenista pidió que no se interpretaran mal sus palabras, aclarando que no buscaba justificar ni normalizar el crimen organizado, sino resaltar la complejidad estructural de la falta de oportunidades laborales y el reclutamiento forzado que enfrentan muchas comunidades vulnerables.
Su postura provocó que miembros de oposición y especialistas calificaran sus comentarios como “imprudentes y peligrosos”, pues parecieran blanquear el papel del narcotráfico en la economía informal del país. Algunos críticos señalaron que vincular directamente la falta de oportunidades laborales con la permanencia del crimen organizado podría ser interpretado como una especie de “legitimación indirecta”.
Ante la polémica creciente en redes sociales y medios, la dirigencia nacional de Morena emitió un deslinde oficial, afirmando que la postura del partido es clara y contundente: el narcotráfico es un fenómeno criminal que debe combatirse con ley, inteligencia y políticas sociales que reduzcan las causas que permiten su reclutamiento.
En un comunicado difundido por el Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la CDMX, se rechazaron las campañas en contra de Marín y se calificó de ataques mediáticos e intimidatorios las críticas que se le han hecho, subrayando que sus comentarios fueron mal interpretados y que el partido no comparte ninguna posición que pueda parecer una defensa del crimen.
La discusión ha generado un debate más amplio sobre el papel que juega el crimen organizado en comunidades con altas tasas de desempleo y la responsabilidad del Estado y del sector privado en la generación de oportunidades laborales legítimas para jóvenes y adultos que, de otra forma, corren el riesgo de ser reclutados por grupos delictivos.






