
9 ENERO 2026-INTERNACIONAL- Nuevas imágenes difundidas en redes sociales han reavivado el debate público tras el asesinato de una mujer durante una redada migratoria en Estados Unidos. El caso involucra a un agente del ICE, señalado como responsable de disparar contra Renee Nicole Good, de 37 años, en un operativo realizado esta semana en la ciudad de Mineápolis. El nuevo video, grabado desde otro ángulo, muestra con mayor claridad los momentos previos al uso de la fuerza letal.
De acuerdo con la información disponible, la mujer atravesó su vehículo en medio de una calle cuando fue interceptada por varios agentes del ICE. En las imágenes se observa cómo los oficiales rodean el automóvil y le ordenan descender. La escena ocurre en segundos y termina con disparos que provocaron la muerte inmediata de la víctima, lo que ha generado fuertes reacciones sociales y políticas.

Según la versión de las autoridades, cuando uno de los agentes del ICE pidió a la conductora que bajara del vehículo, ella avanzó con el automóvil. Las autoridades sostienen que intentó usar el coche “como arma” contra otro oficial que se encontraba frente al vehículo. Esta acción fue considerada una amenaza directa, lo que derivó en la decisión del agente de abrir fuego.
El agente realizó tres disparos que impactaron a Renee Nicole Good, quien perdió la vida en el lugar. La difusión del nuevo video ha puesto en duda algunos detalles del relato oficial, ya que sectores de la opinión pública consideran que el uso de la fuerza pudo haber sido excesivo dadas las circunstancias y la rapidez con la que se desarrolló el enfrentamiento.
Tras conocerse el caso, las manifestaciones en Mineápolis y Saint Paul escalaron con rapidez. Grupos civiles, activistas y organizaciones comunitarias exigieron una investigación independiente y mayor rendición de cuentas por parte del agente del ICE involucrado. Las protestas se concentraron en zonas céntricas y frente a edificios gubernamentales.
Ante el aumento de la tensión, se informó que más de 2.000 agentes del ICE fueron desplegados en el área metropolitana de Twin Cities por orden del presidente Donald Trump. Esta medida fue justificada como una acción preventiva para mantener el orden, aunque críticos señalan que la presencia masiva de fuerzas federales podría agravar el conflicto social.






