
9 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La tensión en Mineápolis alcanzó niveles críticos este jueves, cuando agentes federales utilizaron gases lacrimógenos y pimienta para dispersar a decenas de personas. Los manifestantes se congregaron para expresar su rechazo por el asesinato de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años que murió a tiros a manos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). La protesta, realizada frente al edificio federal Bishop Henry Whipple, exigía justicia para la mujer, quien era poeta y madre de tres hijos, y a quien el gobierno actual ha señalado por presunto terrorismo.
El incidente que provocó la muerte de Good ocurrió cuando los agentes intentaron abrir la puerta de su vehículo durante una redada. Según los informes, la mujer intentó escapar dando marcha atrás brevemente, momento en el que el agente Jonathan Ross disparó en varias ocasiones contra ella. Este hecho ha generado una ola de indignación nacional, provocando movilizaciones masivas en ciudades como Nueva York, Seattle, Washington y Chicago, donde los ciudadanos exigen el cese de las operaciones violentas de las fuerzas migratorias.
Justificaciones oficiales y tensiones en Portland
Desde el gobierno, las reacciones no se hicieron esperar para defender la actuación policial tras el homicidio de la ciudadana Good. El vicepresidente JD Vance sugirió que el agente Ross pudo haber reaccionado de forma sensible debido a que el año pasado fue atropellado por un indocumentado en otro incidente. Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, justificó los disparos afirmando que el oficial sintió que su vida corría peligro, al tiempo que informó sobre la detención de mil 500 migrantes en la zona de Mineápolis como parte de sus operativos recientes.

Mientras Mineápolis ardía en protestas, en Portland, Oregón, se registró otro evento violento donde agentes de la Patrulla Fronteriza hirieron a dos personas. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que los oficiales dispararon contra un ciudadano venezolano, presuntamente vinculado al cartel Tren de Aragua, quien supuestamente intentó atropellarlos con su vehículo. Este segundo incidente refuerza la narrativa oficial del uso de la fuerza en defensa propia, aunque ha incrementado el escepticismo entre las organizaciones de derechos civiles por la similitud de los argumentos.
Bloqueo a la investigación y críticas sociales
La transparencia del caso ha sido cuestionada por investigadores locales en Minesota, quienes denunciaron que la fiscalía federal y el FBI les han prohibido el acceso a las pruebas. Esta falta de apertura para revisar la muerte de la poeta Nicole Good ha alimentado las críticas de figuras políticas como Cornel West, quien calificó el suceso como un paso hacia el fascismo. El hecho de que se impida la participación de agencias locales en la investigación del caso sugiere un control absoluto de la narrativa por parte de las autoridades federales.
A medida que se conocen más detalles, la opinión pública se divide entre quienes apoyan el uso de la fuerza para mantener el orden y quienes ven un abuso de poder sistemático. El fallecimiento de Renee Nicole Good se ha convertido en un símbolo de la lucha contra las tácticas del ICE, mientras el gobierno de Donald Trump mantiene su postura de «tolerancia cero». Con el país sumido en protestas de costa a costa, la exigencia de una investigación independiente sigue creciendo, a pesar de las restricciones impuestas por las oficinas gubernamentales centrales.






