
8 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ofreció este jueves su tradicional discurso anual ante los embajadores en París, donde lanzó una dura advertencia sobre el estado actual de la diplomacia global. Durante su intervención, el mandatario aseguró que el mundo se enfrenta a una crisis de confianza debido a que las grandes potencias parecen estar cediendo a la tentación de repartirse el planeta. Macron señaló específicamente que se vive un momento de «agresión neocolonial» que pone en riesgo la paz y la estabilidad que se había logrado mantener mediante el diálogo entre naciones.
En el centro de su crítica, Macron afirmó que Estados Unidos se está alejando gradualmente de sus aliados históricos y que, de forma preocupante, ignora las normas globales de convivencia. Según el líder galo, la potencia norteamericana se desentiende de los acuerdos que ella misma promovía hasta hace poco tiempo, dejando un vacío en el orden mundial. Para el presidente francés, esta actitud refuerza la «ley del más fuerte», un escenario donde el derecho y el respeto mutuo son sustituidos por el poderío militar y la imposición económica de unos sobre otros.
El riesgo del nuevo imperialismo en el siglo XXI
Macron fue enfático al rechazar lo que denominó como un «nuevo colonialismo» o «nuevo imperialismo», refiriéndose a las ambiciones territoriales y políticas de las potencias actuales. Citó como ejemplos claros la guerra de Rusia en Ucrania, que está por cumplir cuatro años de conflicto ininterrumpido, y las constantes tensiones de China respecto a una posible invasión a Taiwán. Estas acciones, según el mandatario, demuestran que las pautas de derecho internacional están siendo pisoteadas por intereses particulares que buscan fragmentar el mundo en bloques cerrados y hostiles.
Ante este panorama de brutalización de las relaciones exteriores, el jefe del Estado francés hizo un llamado a no resignarse a la pérdida de influencia de Europa. Advirtió que la Unión Europea corre el riesgo de quedar borrada del escenario mundial si se limita a ser solo una potencia «moral» sin capacidad de acción real. Por ello, abogó por un rearme militar conjunto y por fortalecer las leyes de orden mundial que regulan sectores estratégicos como la tecnología, asegurando que la UE debe ser capaz de defender sus propios intereses y valores.
Francia y su plan para reformar la gobernanza mundial
Como actual presidente del G7, Francia buscará aprovechar este foro para impulsar una reforma profunda en la manera en que se gobierna el mundo. Macron sostuvo que el multilateralismo sigue siendo la única respuesta eficaz para solucionar los grandes desequilibrios globales y evitar que el planeta se divida definitivamente. Aclaró que su intención no es ir en contra de potencias emergentes como China, sino buscar un equilibrio donde se respeten las garantías de justicia internacional por encima de las agendas individuales de control.






