
7 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, expresó este martes su profunda preocupación por las recientes acciones armadas en Sudamérica. Según el funcionario, la operación militar de EU en Venezuela afecta gravemente las normas internacionales que prohíben el uso de la fuerza para solucionar conflictos entre países. Turk señaló que ninguna disputa política debe resolverse mediante ataques directos, rechazando así los motivos que el gobierno de Estados Unidos dio para iniciar esta misión en territorio extranjero.
La organización internacional fue clara al decir que los países no pueden usar sus ejércitos para imponer demandas políticas en otras naciones. Este pronunciamiento llega justo después de que la acción armada de EU en Venezuela dejara un saldo de decenas de personas fallecidas y resultara en la detención del mandatario Nicolás Maduro. Para la ONU, este tipo de ataques unilaterales genera un precedente peligroso donde las potencias pueden ignorar los acuerdos de paz globales para cumplir con sus propios intereses estratégicos.
El futuro político y la rendición de cuentas
Respecto a la situación interna, el Alto Comisionado subrayó que la sociedad venezolana necesita un proceso de sanación profundo y que el destino de la nación solo debe ser decidido por sus propios ciudadanos. Tras la captura de Maduro, quien ya se encuentra ante un tribunal en Nueva York por delitos de narcoterrorismo, la vicepresidenta Delcy Rodríguez tomó el control como presidenta encargada. La ONU observa con cautela esta transición, insistiendo en que la presencia militar de EU en Venezuela no es el camino correcto para instaurar una democracia sólida o un gobierno estable.
Aunque Washington asegura que su intervención se justifica por los abusos cometidos por el gobierno anterior, Turk sostiene que la justicia no se logra con más violencia. El documento oficial de la ONU explica que la ofensiva militar de EU en Venezuela viola el derecho internacional, incluso si el objetivo es castigar a quienes violaron derechos humanos. Se argumenta que la verdadera rendición de cuentas debe nacer de procesos legales justos y centrados en las víctimas, y no de una invasión que pone en riesgo la vida de miles de civiles inocentes.
Preocupación por la soberanía nacional
El organismo internacional insiste en que el uso de la fuerza debe ser siempre el último recurso y contar con el respaldo de la comunidad global. Al actuar por su cuenta, la incursión militar de EU en Venezuela debilita la autoridad del Consejo de Seguridad de la ONU y de los tratados firmados tras la Segunda Guerra Mundial. La comunidad internacional teme que este evento desestabilice la región por completo, provocando una crisis de refugiados y un sentimiento de rechazo hacia las intervenciones extranjeras en toda América Latina y el Caribe.
Finalmente, Volker Turk hizo un llamado a buscar soluciones diplomáticas y a permitir que los organismos de justicia internacionales actúen sin presiones bélicas. La maniobra militar de EU en Venezuela ha cambiado el panorama político del continente de forma permanente, pero la ONU recuerda que la paz duradera solo se construye mediante el diálogo y el respeto a la soberanía. El pueblo venezolano merece recuperar su tranquilidad a través de un camino legal que no sea impuesto por fuerzas externas que ignoran las leyes básicas que rigen la convivencia entre las naciones.






