
Internacional, 25 de junio de 2026.- Los recientes sismos registrados en Venezuela, Japón, California e Indonesia no forman parte de una “ola sísmica global”, aclararon especialistas consultados por OLA Noticias. La coincidencia en fechas no implica que estos movimientos telúricos estén relacionados o que uno haya provocado al otro.
El 24 de junio se reportaron terremotos de magnitudes significativas: Venezuela sufrió dos sismos de 7.2 y 7.5 en un intervalo de 39 segundos, mientras que Japón y California registraron movimientos de 6.9 y 5.6 respectivamente. Sin embargo, Carlos Valdés, jefe del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM, explicó que estos eventos ocurrieron en diferentes sistemas tectónicos y no están conectados.
Valdés detalló que países como Japón, Indonesia, México y Chile forman parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona con alta actividad sísmica y volcánica que concentra hasta el 90% de estos fenómenos. No obstante, el terremoto venezolano se dio en el límite entre las placas del Caribe y Sudamericana, fuera de esta franja.
Además, el experto señaló que el Cinturón de Fuego está compuesto por múltiples segmentos que liberan energía de forma independiente, por lo que un sismo en Japón no puede desencadenar otro en México o Chile. En cuanto a los dos movimientos en Venezuela, el primero fue un sismo precursor y el segundo, de mayor magnitud, el evento principal que pudo aumentar los daños en Caracas por la duración prolongada del temblor.
Por su parte, Raymundo Plata Martínez, también del Instituto de Geofísica de la UNAM, afirmó que no hay evidencia de un aumento extraordinario en la actividad sísmica global. Explicó que los sismos ocurren diariamente en distintas placas tectónicas y la coincidencia temporal fue un hecho inusual pero dentro de la actividad normal del planeta.
El coordinador del Programa Académico de Ingeniería Geofísica del IPN, Omar Cristian Chávez Hernández, añadió que no existe una temporada específica de terremotos. En México se registran en promedio dos sismos mayores a 6.5 cada año, con periodos variables sin que esto indique un cambio en el comportamiento sísmico.
Prevención y riesgos estructurales
Los especialistas coincidieron en la importancia de la prevención ante estos fenómenos. Carlos Valdés recordó que México registra más de 100 sismos diarios, la mayoría imperceptibles, y enfatizó la necesidad de que la población sepa cómo actuar ante un temblor para evitar pánico y riesgos mayores.
En eventos masivos como partidos de futbol, Valdés destacó la importancia de protocolos claros y difusión de medidas de seguridad, especialmente para visitantes extranjeros no familiarizados con la alerta sísmica.
Impacto de sismos consecutivos en estructuras
Alan Damián Sánchez Pulido, coordinador de Ingeniería Civil en la Universidad Iberoamericana, explicó que la ocurrencia de dos sismos fuertes en segundos, como en Venezuela, incrementa el riesgo de colapso en edificaciones dañadas por el primer movimiento. Señaló que aunque México cuenta con una normativa sísmica avanzada, es necesario revisar sistemáticamente los daños estructurales tras un terremoto para garantizar la seguridad.
Finalmente, los expertos recomendaron revisar viviendas, conocer la zona sísmica, contar con una mochila de emergencia y establecer un plan familiar de actuación. Valdés destacó que México posee un sistema de alerta sísmica único en el mundo, cuyo aprovechamiento depende del conocimiento y preparación de la población.
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