
El ambulantaje en Tulum se ha convertido en un problema creciente que impacta la imagen turística y la seguridad del destino, advirtió David Ortiz Mena, presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum. Durante una entrevista, el empresario señaló que tanto autoridades como ciudadanos deben sumarse a fortalecer lo legal y promover un entorno ordenado que beneficie a la comunidad y al turismo.
Ortiz Mena lamentó que, pese a los esfuerzos por proyectar a Tulum como un destino seguro y organizado, el ambulantaje en playas contribuye a generar una percepción negativa. “Si dejamos crecer este fenómeno, enviamos un mensaje de desorden que afecta a todos”, indicó, insistiendo en la importancia de actuar en conjunto para revertir esta situación.
Problemas asociados al ambulantaje
El presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano destacó que el ambulantaje en Tulum no solo afecta la estética y la experiencia turística, sino que también puede ocultar delitos graves. “Se esconden otros ilícitos, incluida la trata de personas, y esto debería preocuparnos como sociedad”, subrayó. Además, señaló que muchos de quienes ejercen esta actividad son extranjeros o menores de edad, algunos de ellos vinculados a otras conductas delictivas.
Ortiz Mena explicó que nadie cuenta con permisos para vender productos en las playas, por lo que esta actividad es ilegal. La presencia de vendedores informales genera además problemas de higiene, aglomeración y conflictos con negocios establecidos, afectando directamente la economía local formal y la percepción de seguridad entre los visitantes.
Retos y oportunidades del Mundial 2026
Por otro lado, el empresario se refirió al Mundial 2026 y su posible impacto en el Caribe mexicano. Aunque reconoció que el evento traerá un flujo importante de turistas y mayor visibilidad internacional, advirtió que es complicado predecir cifras concretas de afluencia. “Se habla de un millón de visitantes, pero aún es incierto cómo esto beneficiará a Tulum”, comentó.
David Ortiz Mena resaltó que el Mundial podría ser una oportunidad para reforzar la infraestructura turística, incrementar la ocupación hotelera y promover el destino, siempre y cuando se mantenga el orden y se evite que el ambulantaje en playas genere una mala impresión ante los turistas internacionales. También señaló que la vigilancia y coordinación entre autoridades locales, estatales y federales será clave para aprovechar este evento sin comprometer la imagen del destino.
Propuestas para un Tulum más seguro y atractivo
El representante del sector hotelero enfatizó que combatir el ambulantaje en Tulum requiere estrategias integrales, incluyendo más controles, permisos claros, programas de reinserción laboral para los vendedores y campañas de concientización ciudadana. Según Ortiz Mena, solo así se podrá garantizar que Tulum se proyecte como un destino turístico seguro, limpio y confiable.
Finalmente, destacó que la responsabilidad de mejorar la imagen y seguridad de Tulum no recae solo en las autoridades, sino también en los ciudadanos y en la industria turística. “Todos tenemos que abonar a un Tulum ordenado y atractivo; solo así lograremos un desarrollo sostenible y una experiencia positiva para quienes nos visitan”, concluyó.
Expertos en desarrollo turístico sugieren que implementar un sistema de ventas reguladas en áreas cercanas a las playas podría reducir el ambulantaje ilegal y generar ingresos para la comunidad, a la vez que protege la reputación del destino. Esta medida complementaria ya se ha probado con éxito en otros destinos del Caribe, demostrando que el orden y la economía local pueden coexistir.







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