
4 DICIEMBRE 2025-INTERNACIONAL- El Gobierno de Aragón aprobó un decreto que ofrece hasta 30 euros por cada jabalí cazado como parte de una estrategia preventiva para contener la peste porcina africana, una enfermedad que ya encendió las alarmas en Cataluña, donde se han registrado al menos 50 animales muertos. La ayuda puede llegar a 55 euros si el cazador traslada el ejemplar a un centro autorizado.
Las autoridades aragonesas insisten en que el territorio sigue libre de peste porcina, pero reconocen que el riesgo es elevado, sobre todo considerando que cuatro de cada diez empleos del sector agroalimentario dependen directamente de la industria porcina. Por eso, además del incentivo económico, no descartan exigir a los propietarios de cotos que aumenten la actividad cinegética si no lo hacen de manera voluntaria, como medida de protección anticipada.

El plan de contención se aplicará en toda la comunidad autónoma, pero habrá especial atención en cinco comarcas limítrofes con Cataluña: Ribagorza, La Litera, Bajo Cinca, Bajo Aragón-Caspe y Matarraña. El objetivo es crear un “escudo” sanitario que reduzca el contacto y tránsito de animales posiblemente infectados hacia Aragón, donde el impacto económico podría ser severo si el virus llegara a propagarse.
En paralelo, el avance del foco en Cataluña ya generó consecuencias sociales y laborales: una importante empresa cárnica del grupo Jorge despidió a 300 trabajadores temporales en su planta de Osona. El conseller Òscar Ordeig llamó a todas las empresas del sector a actuar con “calma y responsabilidad”, mientras Comisiones Obreras exigió abrir negociaciones que permitan evitar más despidos en un momento de incertidumbre.


El escenario se complica aún más con la decisión de la Unión Europea, que declaró 91 municipios catalanes como zonas afectadas y sujetas a restricciones sanitarias hasta febrero de 2026. Las medidas afectan a comarcas clave como el Vallès Occidental, Vallès Oriental, Barcelonès, Anoia y Baix Llobregat. Además, se mantiene un perímetro de vigilancia de 20 kilómetros mientras la UME continúa rastreando jabalíes contagiados para frenar la expansión.






