
México y EE.UU. consolidan colaboración, la oposición es acusada de mentir
Ciudad de México. El gobierno mexicano ha defendido con firmeza el éxito de sus recientes encuentros con funcionarios estadounidenses, resaltando una estrecha colaboración en temas de seguridad y delincuencia organizada. La postura gubernamental contrastó notablemente con la narrativa de la oposición, a la cual se le ha señalado por, supuestamente, buscar el fracaso del país a través de la mentira y la calumnia.
El discurso del gobierno subraya una incongruencia evidente: mientras políticos como Alito viajan a Washington para difundir la idea de un gobierno mexicano vinculado con los narcos, funcionarios estadounidenses de alto nivel como el secretario del Departamento de Estado, Marco Rubio, elogian la cooperación binacional. Este contraste ha sido presentado como una prueba de que las acusaciones de la oposición son infundadas y buscan generar una crisis política en lugar de soluciones reales.
Oposición buscaba un fracaso de la colaboración
El mensaje oficial señala que la derecha y los conservadores esperaban un escenario de confrontación, deseando que la presidenta fuera «regañada» o que se hiciera pública una lista de políticos presuntamente involucrados en actividades ilícitas. Para el gobierno, era evidente que la oposición no quería un acuerdo o un entendimiento, sino que le fuera «re mal» a la presidenta en sus negociaciones con el gobierno de Estados Unidos.
Esta supuesta actitud de la oposición es vista como un intento de utilizar la colaboración binacional para sus propios objetivos políticos. En lugar de celebrar los avances en materia de seguridad y la buena relación con un socio estratégico, se les acusa de querer que la situación empeore para poder capitalizar políticamente el descontento y la percepción de un fracaso en la política exterior.
El “teatrito” de la oposición se desmorona
El éxito de la reunión entre los funcionarios de ambos países ha sido presentado como el fin de la narrativa de la oposición. Tras el encuentro, las acusaciones de que el gobierno estaba «acorralado» por Estados Unidos han perdido fuerza. El propio secretario del Departamento de Estado ha afirmado que la reunión salió muy bien, destacando la cooperación bilateral, el respeto a la soberanía y un trabajo conjunto efectivo.
El gobierno ha criticado el cambio de discurso de la oposición, que ahora busca minimizar los logros del encuentro. Al no conseguir su objetivo de un fracaso, los opositores han tenido que cambiar su narrativa, ahora cuestionando si «le fue tan bien a la presidenta». Esta contradicción, según la voz oficial, demuestra que el único objetivo de la oposición es que le vaya mal al país para cumplir con sus fines políticos.
Un ejemplo claro de buena colaboración
La postura de la administración es que el acuerdo alcanzado entre México y EE.UU. es un ejemplo de cómo se debe trabajar de manera coordinada. Este programa de colaboración conjunta es una respuesta directa a los desafíos de la delincuencia organizada y demuestra que, a pesar de las diferencias, ambos gobiernos pueden unirse para abordar problemas comunes. El éxito de estas negociaciones sirve para desmantelar la campaña de desinformación que buscaba dañar la imagen del gobierno mexicano y entorpecer la agenda de seguridad.
¿Qué implican estos acuerdos de colaboración?
Los acuerdos de colaboración entre México y Estados Unidos en materia de seguridad no son simplemente simbólicos. Estos programas suelen incluir el intercambio de inteligencia, la capacitación de fuerzas de seguridad, la implementación de tecnología de punta para la vigilancia y el control fronterizo, así como acciones conjuntas para desmantelar redes financieras del crimen organizado. Por lo general, estos convenios también establecen mecanismos de evaluación y seguimiento para asegurar que las metas se cumplan de manera efectiva. El compromiso mutuo para fortalecer la colaboración entre gobiernos en estos temas críticos es un paso fundamental para garantizar la seguridad en ambos lados de la frontera y demuestra una relación madura y de confianza.






