
La agencia de seguridad estadounidense, ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), ha anunciado una millonaria recompensa de ICE de 10 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Alfredo Guzmán Salazar, uno de los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán. La agencia lo ha calificado de «armado y peligroso», emitiendo una alerta a nivel internacional. Este anuncio subraya la prioridad de las autoridades de Estados Unidos por desmantelar las principales redes del narcotráfico en México.
Las acusaciones de la agencia de seguridad estadounidense son graves. Según ICE, Alfredo Guzmán Salazar es uno de los líderes de la facción conocida como «Los Chapitos», un grupo criminal que dirige el Cártel de Sinaloa junto con sus hermanos. La recompensa, una de las más altas ofrecidas por un narcotraficante, es un claro indicativo de la importancia que tiene este individuo para las agencias de seguridad de Estados Unidos y su determinación por llevarlo ante la justicia.
El ascenso de Los Chapitos y su rol en el Cártel de Sinaloa
Tras la captura de su padre, el hijo del Chapo y sus hermanos asumieron un papel de liderazgo en el Cártel de Sinaloa. Bajo su dirección, la facción de Los Chapitos se ha consolidado como una de las organizaciones criminales más poderosas de la región, controlando el tráfico de drogas, la extorsión, el secuestro y otras actividades ilícitas. Su ascenso al poder ha estado marcado por una serie de enfrentamientos violentos con grupos rivales y con otras facciones internas del propio Cártel de Sinaloa, en una lucha por el control de las rutas y el territorio.
La emisión de una recompensa tan elevada por el narco mexicano pone de relieve la importancia que tiene para las autoridades estadounidenses su detención. El gobierno de Estados Unidos lo considera un objetivo prioritario no solo por su liderazgo en el crimen organizado, sino también porque la facción que él lidera es señalada como la principal responsable de la producción y distribución del fentanilo, un opioide sintético que ha causado una crisis de salud pública y miles de muertes por sobredosis en territorio estadounidense.
La estrategia de EE. UU. contra el narcotráfico y el contexto del fentanilo
La millonaria recompensa por el capo mexicano es parte de una estrategia más amplia y agresiva de Estados Unidos para combatir el narcotráfico transnacional. En los últimos años, el gobierno estadounidense ha puesto un énfasis especial en desmantelar a los líderes de los cárteles mexicanos, especialmente a aquellos involucrados en la producción de fentanilo. Esta sustancia, extremadamente potente y barata, ha saturado el mercado de drogas estadounidense, convirtiéndose en un problema de seguridad nacional.