
En una decisión de gran envergadura, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha ordenado el despliegue de 25,000 efectivos militares en la región del Catatumbo, en la frontera con Venezuela. La medida tiene como objetivo principal combatir a las mafias y el tráfico de drogas que operan en esta zona, una de las más conflictivas del país. El anuncio de la militarización subraya la prioridad del gobierno colombiano por recuperar el control territorial y neutralizar a los grupos criminales que se han fortalecido en la región.
El despliegue de 25,000 soldados coincide con una creciente tensión política entre Venezuela y Estados Unidos, que ha llevado a Washington a aumentar su presencia militar en la región. La Casa Blanca ha insistido en la necesidad de combatir el tráfico de drogas y ha responsabilizado directamente al presidente venezolano, Nicolás Maduro. Esta coincidencia temporal sugiere que la decisión de el presidente Petro no solo responde a una necesidad de seguridad interna, sino que también podría estar alineada con la presión internacional que se ejerce sobre Caracas.
El despliegue en Catatumbo y la lucha contra las mafias


La militarización del Catatumbo es una estrategia frontal contra las redes criminales que operan en la frontera. La región ha sido históricamente un centro de operación para grupos armados ilegales que se financian a través del narcotráfico. Con la llegada de 25,000 efectivos, el gobierno busca cortar las cadenas de producción y distribución de drogas y otras actividades ilícitas. La política fronteriza de Petro con Venezuela es una de las más complejas, y este despliegue es una señal clara de la determinación del gobierno para ejercer su autoridad en un área que ha estado en manos de mafias por décadas.
La orden del mandatario colombiano se enfoca en desmantelar las estructuras criminales y recuperar la soberanía en la frontera colombo-venezolana. El operativo, que se extenderá por tiempo indefinido, busca restablecer la seguridad de la población civil, que a menudo se ve atrapada en medio de los enfrentamientos entre grupos armados. La medida es un paso crucial en la estrategia de seguridad del gobierno y se espera que tenga un impacto significativo en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región.
Tensión geopolítica y la amenaza de Washington
La ofensiva colombiana en la frontera se enmarca en un contexto geopolítico más amplio. El gobierno de Donald Trump ha advertido que «está preparado para usar cualquier elemento del poder de Estados Unidos» para contener el tráfico de drogas desde Venezuela, sin descartar la vía militar. Esta declaración de Washington añade una capa de urgencia a la situación en la frontera y eleva el riesgo de una escalada. El despliegue de las tropas de Petro, en este sentido, podría ser visto como una medida para tomar un rol activo en la lucha contra el narcotráfico y así evitar posibles intervenciones o presiones adicionales por parte de Estados Unidos.