
Las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron este miércoles una ofensiva contra instalaciones clave del sistema de transporte de gas en Ucrania, que, según Moscú, son utilizadas para garantizar el funcionamiento del complejo militar-industrial ucraniano. El ataque fue confirmado por el Ministerio de Defensa ruso, que aseguró que estas acciones forman parte de su estrategia para debilitar las capacidades logísticas y militares de Kiev.
Ataques con múltiples recursos militares
De acuerdo con el comunicado oficial, la operación se realizó utilizando “aviación operativo-táctica, vehículos aéreos no tripulados de ataque, tropas de misiles y artillería”. Además de las instalaciones del sistema de transporte de gas, las fuerzas rusas atacaron depósitos de drones de largo alcance y puntos de despliegue temporal donde se encontraban tropas ucranianas y mercenarios extranjeros, en un total de 142 zonas.
El Ministerio de Defensa ruso destacó que estos ataques tienen como objetivo reducir la capacidad operativa de Ucrania y frenar el suministro de recursos estratégicos al frente de batalla. En paralelo, señalaron que continuarán las operaciones para destruir infraestructura y equipos que fortalezcan las posiciones de las fuerzas ucranianas.
Operaciones con drones suicidas y destrucción de armamento
Un día antes, el mismo ministerio había informado sobre el uso de drones suicidas FPV para realizar múltiples ataques precisos contra posiciones del Ejército ucraniano. Estos drones, operados por las Fuerzas Armadas rusas, fueron desplegados en varios puntos de los frentes de combate.
En la región sur de la República Popular de Donetsk, los operarios del grupo de fuerzas Vostok (‘Este’) destruyeron hexacópteros pesados de las fuerzas ucranianas y un obús Howitzer M777 de fabricación occidental que se encontraba camuflado. Estos ataques buscan neutralizar el equipamiento avanzado que Kiev ha recibido de sus aliados.