
CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York concedió una prórroga de cuatro meses a la defensa del exsecretario mexicano de Seguridad Pública, Genaro García Luna, para presentar la apelación a su condena por narcotráfico y crimen organizado. Con esta ampliación, los abogados del exfuncionario tienen hasta el 21 de julio para presentar su recurso.
Los representantes legales de García Luna argumentaron que el caso es de gran volumen y que han enfrentado dificultades para comunicarse con su cliente, especialmente desde su traslado a una prisión en Oklahoma. La corte federal de Estados Unidos tomó en cuenta estas consideraciones al otorgar la extensión del plazo.
García Luna fue condenado en febrero de 2023 tras ser declarado culpable de cinco delitos relacionados con el tráfico de drogas y uno por falso testimonio a las autoridades migratorias. En diciembre pasado, fue transferido desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a una prisión federal en Oklahoma.
El Buró Federal de Prisiones (BOP) ha fijado el 8 de agosto de 2052 como la fecha de salida de García Luna. Sin embargo, hasta el momento, no se han dado a conocer las razones oficiales de su traslado a la Unidad Especial de Albergue, conocida como “El Hoyo”, una instalación con antecedentes de violaciones a los derechos humanos de los internos.
La ampliación del plazo para la apelación representa un respiro para la defensa del exfuncionario, aunque el proceso judicial continúa bajo estricta vigilancia en Estados Unidos y México, donde su caso ha generado un fuerte debate político y social.
Caso García Luna
Genaro García Luna, quien fue secretario de Seguridad Pública en México de 2006 a 2012, es el funcionario de más alto rango en ser juzgado y condenado en Estados Unidos por vínculos con el crimen organizado. Se le acusó de colaborar con el Cártel de Sinaloa, proporcionando protección a sus operaciones a cambio de sobornos millonarios.
El juicio en su contra, celebrado en Nueva York, presentó testimonios de exnarcotraficantes y funcionarios, quienes detallaron la presunta complicidad de García Luna con el crimen organizado. La fiscalía estadounidense logró demostrar que, bajo su gestión, facilitó el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.