
Desde las 3:00 de la mañana de este martes, una megafuga de agua potable transformó las calles de la colonia Torres de Potrero en ríos caudalosos. El incidente se originó por la ruptura de una tubería de 20 pulgadas de diámetro en la calle Prolongación Mercadela, un punto crítico debido a la ubicación de una estación de rebombeo conocida como “las curvas”. La fuerza del líquido, combinada con la pronunciada pendiente de la zona, generó una cascada artificial que descendió con tal violencia que tomó por sorpresa a los vecinos mientras aún dormían.
Los daños materiales tras la megafuga de agua son cuantiosos, reportándose al menos 20 viviendas con filtraciones graves en salas, recámaras y patios. Además de la invasión del líquido en los hogares, la corriente fue lo suficientemente potente para desplazar y arrastrar varios vehículos particulares que se encontraban estacionados en las vías empinadas. Los residentes de la alcaldía Álvaro Obregón describen la situación como sumamente peligrosa, pues el reblandecimiento del terreno ha generado el temor inmediato ante la posible aparición de socavones que comprometan los cimientos de las construcciones.
Fallas técnicas y respuesta de las autoridades
De acuerdo con las declaraciones de Adán Benavides, director de Protección Civil de la demarcación, la causa raíz de la megafuga de agua fue una falla en una válvula de la cámara de bombeo. Este desperfecto provocó una presión excesiva que la tubería principal no pudo soportar, derivando en la fractura del ducto de gran diámetro. A pesar de que los reportes vecinales comenzaron desde las primeras horas de la madrugada, las cuadrillas del Sistema de Aguas de la Ciudad de México y personal de la alcaldía tardaron varias horas en controlar el flujo, lo que incrementó el volumen de desperdicio del recurso vital.
La infraestructura hidráulica en esta zona de la ciudad ha mostrado signos de desgaste evidente, lo que facilita que ocurra una megafuga de agua de esta magnitud. El sistema de rebombeo de “las curvas” tiene la función de impulsar el líquido hacia las partes más altas de la colonia, lo que implica que cualquier ruptura libere agua con una presión violenta y difícil de contener. Equipos de emergencia y personal técnico se mantienen en el sitio realizando labores de limpieza y evaluando los daños estructurales para determinar si las viviendas afectadas son seguras para sus habitantes.
Infraestructura obsoleta bajo la lupa ciudadana
El descontento social ha crecido tras esta megafuga de agua, ya que no se trata de un evento aislado en la alcaldía. En meses recientes, los habitantes de Torres de Potrero han realizado diversas protestas debido al desabasto constante y la falta de mantenimiento preventivo en una red de tuberías que consideran antigua y rebasada. Los vecinos denuncian que la lenta respuesta de las autoridades ante los llamados de emergencia agravó significativamente las pérdidas materiales, dejando a decenas de familias en una situación de vulnerabilidad extrema mientras veían sus pertenencias bajo el agua.
Este desastre resalta la urgencia de una renovación integral en los sistemas de conducción de agua potable en las zonas accidentadas de la capital. Mientras se trabaja en la reparación del tubo de 20 pulgadas, la megafuga de agua ha dejado un rastro de lodo y escombros que las autoridades deberán retirar en las próximas horas. La prioridad ahora es el censo de daños y la revisión de los niveles de presión en el sistema para evitar que el rebombeo provoque nuevas rupturas en los tramos adyacentes de la calle Prolongación Mercadela.













