
13 DE ABRIL DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una nueva polémica internacional al atacar verbalmente al papa León XIV este domingo. El mandatario utilizó sus redes sociales y declaraciones ante la prensa para expresar su descontento con el líder de la Iglesia católica, a quien calificó de ser una persona con ideales demasiado liberales. Según el magnate, el actual pontífice no tiene la firmeza necesaria para enfrentar los problemas de seguridad mundial y ha fallado en sus opiniones sobre los conflictos que involucran a naciones como Irán y Venezuela.
Durante su estancia en la Base Conjunta Andrews, en Maryland, el presidente fue muy directo al decir que no se considera un seguidor del Santo Padre. Trump insiste en que las políticas del Vaticano están alejadas de la realidad que vive su país, especialmente en temas de justicia y combate a la delincuencia. Estas declaraciones surgen justo después de que el Papa hiciera un emotivo llamado a detener la violencia y el egoísmo en el mundo, lo que parece haber molestado profundamente al líder estadounidense, quien considera que Donald Trump lanza duras críticas porque el Papa no apoya su estrategia de fuerza.
Un conflicto por la seguridad y las armas nucleares
Uno de los puntos más tensos de este enfrentamiento es el tema de Irán. El presidente acusó al Papa de “jugar” con un país que busca obtener armamento nuclear, algo que Estados Unidos considera una amenaza directa. Trump aseguró que no desea a un líder religioso que, a su juicio, sea permisivo con gobiernos peligrosos. En este sentido, Donald Trump lanza duras críticas al sugerir que la visión del pontífice es perjudicial para la política exterior de las grandes potencias, acusándolo incluso de ser “pésimo” en la toma de decisiones internacionales.
Además del tema nuclear, el mandatario mencionó la situación de Venezuela, señalando que el Papa se equivoca al cuestionar las acciones de Estados Unidos contra el país sudamericano. Trump afirmó que su administración lucha contra el envío de drogas y la liberación de criminales, tareas que, según él, el Papa no valora correctamente. Por esta razón, Donald Trump lanza duras críticas alegando que, de no ser por su presencia en la Casa Blanca, la influencia de León XIV en el Vaticano sería distinta o incluso inexistente, marcando una clara división entre el poder político y el religioso.
El llamado del Papa a detener la guerra
Por su parte, el papa León XIV se ha mantenido firme en su mensaje de humildad y cese al fuego. El pasado sábado, el pontífice imploró públicamente a los gobernantes de todo el mundo que abandonen lo que él llamó la “idolatría del dinero y del poder”. Sus palabras fueron un grito desesperado por la paz, pidiendo que se terminen las guerras y las demostraciones de fuerza innecesarias. El Papa busca que los líderes se enfoquen en ayudar a los más necesitados en lugar de invertir recursos en conflictos bélicos que solo traen dolor.
A pesar de los señalamientos del presidente, la Iglesia católica continúa promoviendo el diálogo como la única vía para solucionar los problemas globales. El Papa insiste en que el camino no es la violencia ni las armas, sino la comprensión entre los pueblos. Sin embargo, Donald Trump lanza duras críticas al considerar que este mensaje es una muestra de debilidad frente al crimen organizado. La tensión entre ambos líderes refleja dos visiones del mundo totalmente opuestas: una basada en la fuerza militar y otra en la reconciliación espiritual.













