
La suspensión temporal de operaciones de la aerolínea Magnicharters encendió las alertas en el Aeropuerto Internacional de Cancún, luego de que al menos seis vuelos fueran cancelados durante el fin de semana, afectando a decenas de pasajeros en uno de los destinos más importantes del país.
De acuerdo con información oficial, la cancelación de vuelos se registró entre sábado y domingo, impactando rutas hacia Ciudad de México, Monterrey y La Habana. La situación tomó por sorpresa a viajeros que ya tenían programados sus traslados en plena temporada de alta movilidad turística.
La aerolínea anunció la suspensión de sus operaciones por un periodo de dos semanas, argumentando “problemas logísticos”, aunque sin detallar las causas específicas. Este hecho ocurre en medio de señalamientos sobre una crisis operativa interna que arrastra la empresa desde hace meses.
A pesar del impacto, autoridades aeroportuarias informaron que no se reportaron pasajeros varados, ya que los afectados fueron canalizados hacia otras aerolíneas para continuar con sus itinerarios, evitando así un colapso en la terminal aérea.
Sin embargo, el cierre repentino de mostradores y la ausencia de personal de la aerolínea generaron incertidumbre entre los usuarios, quienes tuvieron que reorganizar sus viajes en cuestión de horas, evidenciando la vulnerabilidad ante este tipo de situaciones.
Ante este escenario, autoridades federales y aeroportuarias señalaron que trabajan en conjunto con aerolíneas para garantizar la atención a pasajeros, mientras crece la preocupación por el impacto que estas fallas puedan tener en la imagen turística de Cancún.













