
Internacional, 28 de mayo de 2026.- La inflación en Estados Unidos alcanzó en abril su nivel más alto en tres años, impulsada principalmente por el aumento en los precios de la gasolina. Este contexto ha generado una presión financiera significativa sobre los hogares, que están consumiendo sus ahorros a la tasa más baja desde 2022, según datos recientes del Departamento de Comercio.
El índice de precios de gastos de consumo personal (PCE), indicador preferido por la Reserva Federal, subió un 3.8 % interanual en abril, frente al 3.3 % registrado en marzo. El crecimiento mensual fue del 0.4 %, desacelerándose respecto al 0.7 % del mes anterior.

Esta reducción indica que muchas familias están utilizando sus reservas para mantener su nivel de consumo frente al alza de precios.
La guerra en Irán ha afectado los precios del petróleo, provocando un incremento en los costos de la gasolina y otros productos básicos. Además, el conflicto ha reducido el tráfico marítimo en rutas clave, lo que ha contribuido a la volatilidad en los precios de alimentos y energía.
El índice de precios subyacente, que excluye alimentos y energía, mostró un aumento mensual del 0.2 % y una tasa anual del 3.3 %. Este indicador refleja una inflación persistente, influida en parte por aranceles vigentes y cambios en el comercio con China.
Impacto en la economía y perspectivas
El ingreso disponible de los consumidores se mantuvo estable, aunque ajustado por inflación mostró una ligera disminución. Economistas advierten que el gasto actual no es sostenible a largo plazo, especialmente para hogares de ingresos bajos y clase media.
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