
Internacional, 27 de mayo de 2026.- La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) mantiene detenido el monitoreo satelital de embarcaciones menores en el Alto Golfo de California, a pesar de un acuerdo internacional para proteger a la vaquita marina, especie en peligro crítico de extinción.
Este retraso se debe a problemas en la aplicación del presupuesto asignado para el proyecto, que busca fortalecer la vigilancia contra la pesca ilegal de la totoaba, pez cuya captura afecta gravemente a la vaquita marina. De los 150 millones de pesos comprometidos, sólo se ha ejercido el 26.6%, equivalente a 40 millones de pesos.
Tras la instalación de 850 equipos de rastreo satelital por la Secretaría de Marina (Semar) en embarcaciones de San Felipe, Baja California, y Golfo de Santa Clara, Sonora, la Conapesca aún no ha firmado el acta de recepción, lo que impide la operación del sistema de monitoreo.
El Gobierno de México acordó con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) que el monitoreo estaría funcionando a más tardar el 30 de mayo de 2024. Sin embargo, casi dos años después, no se han logrado avances concretos en la protección efectiva del hábitat de la vaquita marina.
En contraste con la falta de acciones concretas, Conapesca ha promovido en sus redes sociales la elección del nombre para una mascota digital de la vaquita marina, iniciativa que ha recibido críticas por parte de usuarios que cuestionan la prioridad de esta estrategia frente a la conservación real de la especie.
La ausencia de monitoreo podría derivar en la reactivación de un embargo económico impuesto por CITES sobre exportaciones mexicanas de productos derivados de especies protegidas. Esta sanción afecta a miles de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMAs), principalmente en comunidades rurales e indígenas.
Impacto en la conservación de la vaquita marina
La vaquita marina es una especie endémica del Alto Golfo de California, con una población estimada entre siete y diez individuos, lo que la coloca al borde de la extinción. El monitoreo satelital es clave para detectar y prevenir actividades ilegales que ponen en riesgo su supervivencia.
Compromisos internacionales y desafíos locales
El retraso en el monitoreo satelital refleja dificultades en la coordinación y ejecución de políticas públicas para la conservación ambiental. La falta de recursos y la burocracia han obstaculizado el cumplimiento de los compromisos asumidos ante la comunidad internacional.
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