
Una nueva ley afgana exige que las niñas esperen hasta la pubertad antes de intentar salir de un matrimonio. También exige la mediación para las mujeres que intentan escapar de un esposo maltratador.
Un decreto publicado por el gobierno talibán de Afganistán ha suscitado la condena de la ONU y de grupos de derechos humanos por reconocer de manera implícita el matrimonio infantil y socavar aún más los derechos de las mujeres.
El gobierno talibán, que ha impuesto algunas de las restricciones más duras del mundo a mujeres y niñas desde que tomó el poder en Afganistán en 2021, ha rechazado las acusaciones. También afirma haber salvado a miles de mujeres y niñas de matrimonios forzados.
He aquí un vistazo a lo que dice el decreto.
El matrimonio infantil parece estar permitido implícitamente
El decreto regula el divorcio en Afganistán, e incluye la definición de las condiciones para la separación de las niñas que se casaron antes de la pubertad.
El artículo 5 establece: “Al alcanzar la pubertad, la menor tiene la opción de disolver el matrimonio” que un familiar haya contraído para ella.
La pubertad suele producirse entre los 8 y los 13 años, según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos.
Pero Zabiullah Mujahid, portavoz de los talibanes, declaró a The New York Times en una serie de mensajes de voz que la mayoría de las mujeres afganas alcanzan esa etapa entre los 15 y los 18 años.
Fereshta Abbasi, investigadora sobre Afganistán de Human Rights Watch, dijo que el matrimonio infantil era legal bajo gobiernos anteriores “pero solo entre los 15 y los 16 años” y con el permiso de los padres.
Niñas afganas se casaban
Alrededor de una de cada tres niñas afganas se casaba antes de cumplir los 18 años antes de que los talibanes volvieran al poder en 2021, según UNICEF.
Esta cifra ha ido en aumento en los últimos años, según los grupos de derechos humanos, debido a las dificultades económicas, el limitado acceso de las mujeres a los tribunales y la prohibición de la educación secundaria y superior para las niñas.
El decreto también estipula que, si una niña no se opone a su matrimonio concertado al llegar a la pubertad, se considerará que ha dado su consentimiento. Las mujeres adultas —y los niños— deben dar su consentimiento verbalmente.
“Al dedicar un capítulo a la separación de las niñas que alcanzan la pubertad y que están casadas, el decreto implica que el matrimonio infantil está permitido”, dijo la misión de la ONU en Afganistán en un comunicado.
“También permite que el silencio de una niña al llegar a la pubertad se interprete como consentimiento al matrimonio”.
El camino hacia el divorcio para las mujeres sigue siendo difícil
El decreto establece que una mujer puede solicitar el divorcio si su esposo la maltrata, algo similar a lo que en teoría ya existía.
Sin embargo, el camino para que una mujer obtenga el divorcio es tortuoso; los hombres afganos conservan el derecho unilateral al divorcio.
“El decreto permite el divorcio, pero en condiciones muy abusivas para la mujer: tiene que pasar por la mediación, con el apoyo de la familia y el consentimiento del esposo”, dijo Abbasi.
Abbasi añadió que, en la práctica, sería casi imposible que una niña solicitara el divorcio.
“¿Cómo podría atreverse a ir a juicio una niña que lleva cuatro o cinco años casada con un esposo maltratador?”, dijo. “¿Cómo puede permitirse ir al tribunal, o cómo sabe siquiera que puede ir al tribunal?”.
Esto es lo que dice el gobierno talibán
Mujahid, portavoz del gobierno, dijo al Times en sus mensajes de voz que “ninguna niña debe ser obligada a casarse por un miembro de su familia”.
“Debe poder tomar su propia decisión, elegir por sí misma y dar su aprobación antes de que pueda celebrarse un matrimonio”, dijo Mujahid.
Ese derecho de las mujeres afganas adultas se protegió en un decreto de 2021 que el líder talibán promulgó en los primeros meses de gobierno talibán.
Para las niñas es diferente.
Mujahid reconoció que, en la práctica, los matrimonios de niñas prepúberes concertados por el padre o el abuelo “aún se consideraban válidos”, una cuestión que el nuevo decreto solucionaría, dijo.
Citando la ley islámica, Mujahid también respaldó el silencio como señal de consentimiento para las niñas solteras.
“Una propuesta de matrimonio es algo ante lo que una chica puede sentirse tímida o avergonzada, y puede que no sea capaz de decir abiertamente que está de acuerdo en casarse”, dijo. “Por tanto, su silencio se considera consentimiento”.
La protección a las mujeres es cada vez menor
Los grupos de derechos han descrito el decreto como una nueva capa de discriminación contra las mujeres y niñas.
A las niñas no se les permite ir a la escuela más allá de sexto grado, y a las mujeres se les impide acceder a la mayoría de los empleos y espacios públicos.
No deben ser escuchadas en público y a menudo tienen que ir acompañadas de un hombre cuando salen, según otros decretos promulgados por los talibanes.
“La exclusión de las mujeres se considera normal, o inevitable”, dijo el año pasado ONU Mujeres, la cual trabaja por la igualdad de género, y describió las restricciones como “un pilar básico del gobierno talibán”.
Un código penal publicado este año establece que el marido que “golpee severamente” a su esposa se enfrenta a una pena de 15 días de cárcel.
En comparación, una persona declarada culpable de herir a otra en general podría ser condenada a seis meses.
Las mujeres afganas tienen cuatro veces menos probabilidades de recurrir a mecanismos judiciales que los hombres debido a la falta de mujeres abogadas, a quienes se excluye de los tribunales, y a la pérdida de servicios e instituciones de justicia centrados en la mujer, según Naciones Unidas.
Safiullah Padshah colaboró con reportería.
Elian Peltier es jefe del buró del Times en Pakistán y Afganistán, radica en Islamabad.
















