
La madrugada del viernes 10 de octubre de 2025, una explosión en un ducto de gas de Petróleos Mexicanos (Pemex) provocó un incendio de gran magnitud en la comunidad de Villa Ávila Camacho, conocida como La Ceiba, en el municipio de Xicotepec de Juárez, Puebla.
Las llamas y una enorme columna de humo fueron visibles a un kilómetro de distancia, generando alarma entre los habitantes de la zona. El fuerte olor a gas se percibió desde la madrugada, lo que alertó a los residentes y a las autoridades locales.
Personal de Seguridad Estratégica de Pemex y cuerpos de emergencia locales acudieron al lugar para controlar la situación. Se estableció un perímetro de seguridad para evitar riesgos mayores y se iniciaron labores para sofocar el incendio y evitar la propagación del fuego.
Minutos antes de la explosión, el río San Marcos se desbordó debido a las lluvias intensas, afectando varias comunidades de Villa Ávila Camacho. El agua arrastró escombros y objetos que podrían haber contribuido a la ruptura del ducto, lo que ocasionó el derrame de hidrocarburo en el afluente.
El derrame de combustible en el río San Marcos generó preocupación entre los habitantes de las comunidades afectadas. El agua contaminada llegó a diferentes zonas, afectando tierras de cultivo y provocando malestares en la población, como náuseas y dolor de cabeza debido al fuerte olor a hidrocarburo.
Las autoridades locales, en coordinación con Pemex, iniciaron las acciones necesarias para controlar el incendio y mitigar los efectos del derrame. Se establecieron medidas para evitar la propagación de la contaminación y se brindó atención médica a los afectados por la inhalación de gases tóxicos.
Los habitantes de La Ceiba, Puebla, expresaron su preocupación por la falta de medidas preventivas ante estos incidentes recurrentes. Solicitaron a las autoridades de todos los niveles de gobierno que actúen «a favor del pueblo» y tomen acciones para evitar futuros accidentes.






